domingo, 27 de julio de 2014

Capítulo 38

Maratón (3/3)

—Me han dicho que hay una fiesta este fin de semana, para despedir el año. ¿Vamos?
—No sé, Allison... ya te diré lo que sea,—respondí a través del teléfono.
—Justin va a ir y Ryan...
—Si quieres ir ve con Susy o con Katie.
—Yo a esa tía no me acerco. Y Susy no es de fiestas.
—Bueno, pues...
—Venga, Emily. Sé que deseas ir. ¿No quieres que te vea lucir un impresionante vestido negro esa noche especial en la que se acaba este asqueroso año?
Sonreí. Siempre me convencía de todo. Me manipulaba como quería, pero es que esa idea me atraía. Podría jugar con él esa noche... quién sabe.
—Bueno, vale. Pero necesito ir de compras que no tengo nada que ponerme.
—Con mucho gusto,—soltó una carcajada y la imité.
—¿Quedamos hoy por la tarde?
—Me parece bien. ¿A las seis?
—A las seis.
—Bien. Hasta luego, cariño.
—Hasta esta tarde, mi amor.
Colgué con una sonrisa, que no me di cuenta que tenía.
Sería genial poder ir con un tremendo vestido a esa fiesta y que al verme Justin a lo lejos lo deje sin respiración. Incluso podría hacerme la interesante y pasar de él durante la fiesta para ver que hace... así quizás sepa si de verdad le importo como para estar detrás de mi. Sí, lo haré.
[…]
—¡Me encanta!
—¿Sí? ¿No lo ves un poco corto?—pregunto.
Acabo de probarme un vestido negro, pero sigo sin verme con él.
—Te queda genial, zorra. Ojalá yo tenga tu cuerpazo.
—Tonterías, Alli. Tú estás mejor que yo.
—¿Me vacilas? Eres preciosa y un vestido así favorece tus piernas.
—¿De verdad? Es que sigo sin verme.
Ella asiente.
—¿Podemos mirar otra cosa y si no encontramos nada volvemos? Por favor,—pongo mi mejor cara.
—Está bien, pero que conste que a mi me encantaba ese.
—Pues para ti,—sonrío.
—Me encantaba para ti,—ríe.
—Bueno, probemos más sitios.


—Tío, ¿vas a ir o no? Deja de marear la perdiz.
—No sé, Chaz. Es que no tengo muchos ánimos,—responde Justin.
—Venga, coño. Y te ligas a unas cuantas y mojas un poco que te veo estresado,—ríe Ryan y con el Chaz.
—Mojo más que tú, chaval.
—En tus mejores sueños,—vuelven a reír y Justin se une.
—¿Y si va Emily?
La pregunta de Chaz hace que todos se queden en silencio.
—¿Ella va?—pregunta Justin.
—Creo que sí, pero si quieres le pregunto a Alli,—dice esta vez Ryan cogiendo su teléfono móvil.
—Por favor.


—Uh, espera que me están llamando. Ahora sigo contigo,—responde Allison alejándose de Emily—. Dime Ryan.
—¿Vais a la fiesta del sábado?
—¿Por qué? ¿Hay algún problema?—contesta Allison con tono de burla.
—No, simplemente queríamos saber si las chicas mas guapas iban a ir.
—Oh, bueno. Si es por eso...pues sí. Vamos a ir.
—Vale, genial. Allí nos vemos,—responde colgando y sin despedirse.
—Este chico es idiota,—dice Allison mirando el móvil.
Vuelve a unirse a Emily y siguen mirando vestidos. Esta vez busca uno para ella.
—¿Quién era?—pregunta Emily.
—Era Ryan,—responde Allison indiferente.
—¿Qué quería?
—Si íbamos a ir o no. Mira este, me gusta,—señala un vestido negro precioso.
—A mi también, pruébatelo.
Allison sonríe y se dirije a los probadores. Entra con él y en unos minutos sale de él con ese vestido puesto.
—¡Me encanta! Estás preciosa, Alli.
—¿En serio? A mi también me gusta, pero no sé,—responde mirándose al espejo.
—¿Bromeas? Te queda genial. Venga, cómprate ese y yo me compraré el otro.
—Venga, vale.
[…]
Allison y Emily se dirigen a casa de esta última. Justo después de salir del centro comercial se han pasado por una boutique para comprarse algunos accesorios a juego con sus vestidos.
—¿Crees que a Justin le gustará?
—Segurísimo que sí. Además te queda genial puesto.
Emily sonríe.
—Tengo ganas de que llegue ya el sábado. Por cierto, ¿vamos juntas?
—Vale, te recojo a las nueve.
—Genial. Y oye, cuéntame que tal con Ryan.
Entran a la casa y suben a la habitación de Emily.
—Pues... me gusta mucho, muchísimo. Pero no sé cómo decírselo.
—¿Le mandas indirectas?
—Sí, pero es idiota y no las pilla,—ambas ríen.
—¿Él te insinúa algo?
—Me dice piropos, pero creo que se los dice a todo el mundo,—dice bajando la mirada.
—Prueba a decírselo el sábado. Quizás con copas de más te sea más fácil hacerlo.
—Lo intentaré, muchas gracias,—responde abrazando a Emily.

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sábado, 26 de julio de 2014

Capítulo 36

Maratón (1/3)

|Lunes, 11:30 am.|
Emily abre los ojos y mira hacia el techo. Otro día más añadido al calendario. Hoy había quedado con Justin para dar una vuelta solos, él decía que la iba a llevar a un sitio que conocía bastante bien. Pasaría a recogerla sobre las siete de la tarde.
Sonríe ante el recuerdo y se levanta de la cama. Estira sus músculos y se gira hacia la ventana. La abre y sube las persianas. Hoy hace un día muy bueno.
Mira hacia la casa de Justin, exactamente hacia su ventana. Está cerrada así que imagina que sigue durmiendo. Pero en ese mismo instante alguien la sube y abre las ventanas. No consigue ver quien es, esperaba que fuese él quien se asomase y mirara hacia su ventana, pero no fue así.
Se vuelve a girar hacia su armario y busca algo que ponerse ( http://www.polyvore.com/emily_james/set?id=93308645 ) se dirige al baño y se peina. Se asea y luego baja a desayunar.
—¡Mamá!
—Dime hija,—responden desde la cocina.
—¿Que hay de desayunar?
—Te he hecho unas tostadas, pero no hay mermelada ni mantequilla, si quieres echarle algo tendrás que ir a comprar.
—Bueno...dame algo de dinero,—responde ella.
Su madre le da el suficiente y sale de su casa.
Dirige una mirada hacia la casa de Justin, pero no ve a nadie en la ventana. Se dispone a caminar hasta un supermercado cercano.

(...)
—Muchas gracias,—responde Emily amable.
—A usted, señorita,—le responde el cajero.
Sale del supermercado con una bolsa en la mano y camina de vuelta a casa.
De repente ve algo en el escaparate de una tienda, es una pequeña boutique. Aquello que le llamó la atención fue un colgante con una pequeña cruz tumbada. Era precioso, así que entró en aquella tienda y preguntó cuando costaba.
—Cuesta 100 dólares.
Eso era demasiado caro para permitírselo.
—Vale, muchas gracias por la información,—contestó amable con una sonrisa.
Siguió su camino hasta llegar a casa.
—Ya estoy, mamá,—grita.
Se dirige a la cocina y se pone a desayunar.
¿Que hará después? Ni ella misma lo sabe. Lo único que sabe es que se le hará eterno esperar hasta las siete que vendrá Justin.

Justin por otra parte había salido a dar una vuelta, necesitaba pensar y estar solo lo ayuda.
Tan solo necesita saber qué hará hoy para sorprenderla.
Eso es lo que le reconcome la cabeza, ¿qué siente por ella de verdad? ¿Es simple atracción? ¿De verdad la quiere tanto? ¿Estaría dispuesto a hacerla sonreír en los peores momentos? Sí, eso lo tenía claro. Quizás lloraría alguna vez por él, pero lo que sí haría es cualquier cosa sólo para hacerla volver a reír. No podía permitirse hacerle daño a una persona como Emily, ella era increíble, era una de las mejores personas que había conocido. Simplemente era perfecta, aunque ella no lo viese.
Emily era perfecta para él, y eso lo tenía claro.
Llega a casa y llama a su madre.
—Mamá, necesito tu ayuda,—grita.
Su madre aparece bajando las escaleras.
—¿Que pasa?—pregunta.
—Necesito...—hace una pausa—. Necesito consejo,—consigue decir y a su madre se le cambia la cara.
¿Consejo? ¿Su hijo?
Baja los escalones lo más rápido que puede y se sienta en el sofá.
—Cuéntame,—sonríe con entusiasmo.
Nunca pensó que llegase este día y menos tan rápido.
—Verás, ya te dije que me gusta una chica ¿no?—su madre asiente—. Pues verás he quedado hoy con ella y me gustaría saber cómo puedo sorprenderla...
—¿Quieres sorprenderla? Tan sólo ten un pequeño detalle con ella.
Él asiente pensando algo que tiene en mente.
—¿Me prestas dinero?
—¿Cuanto?
—Eh...100 dólares,—responde con miedo a que no se lo dé.
—¿Tanto?
—Es que he visto una cosa que le encantará.
—Bueno, como quieras...
Se levanta del sofá y se dirige a su bolso, busca en su monedero y le da un billete de 100 dólares.
Le tiende la mano para dárselo.
—Una cosa antes de nada,—retiene el billete entre sus dedos—. Elige bien el regalo, sino quieres estropearlo.
—Claro,—sonríe de oreja a oreja—. Voy a comprarlo.

—Emily, ¿a que hora dijiste que salías?—pregunta su padre.
—A las siete me vienen a recoger.
—¿Con quién sales?
—Con...—se calla unos segundos—. Justin.
—¿Sabes que tienes novio, verdad?
Emily mira a su padre con el ceño fruncido y la boca entreabierta en sorpresa.
—Claro que lo sé, ¿qué piensas que voy ha hacer?—pregunta bastante sorprendida por la reacción de su padre.
—Solo te digo que no hagas tonterías,—la mira a los ojos bastante serio.
—No sé que imagen tienes de mi, papá.
Se levanta del sofá y sube a su cuarto bastante enfadada.
Ni su propio padre confía en ella. ¿Como es eso posible?
Coge su móvil y los cascos, y se pone a escuchar música a todo volumen. Quiere olvidarse un rato de toda la mierda que la rodea. Son problemas por todos lados.

|Ese mismo día, 17:00 pm.|
Le suena el móvil a Emily. La están llamando pero no lo oye porque está en silencio y ella está dormida en su cama con los cascos puestos.
—¡Emily!—la llama su madre desde abajo.
Emily no responde.
—¡Emily!—grita más fuerte.
Nada, Emily sigue dormida.
Su madre sube hasta su habitación y entra en ella sin permiso.
La zarandea de un lado a otro y ella se despierta.
—¿Que quieres?—pregunta.
—Me dijiste que te llamara sobre las cinco y ya son las cinco.
—Vale, gracias.
Su madre sonríe y sale de su cuarto.
Ella se quita los cascos y mira su teléfono. Tiene dos llamadas perdidas. Ambas son de Ian.
Vuelve a llamarlo.

—¿Sí?—pregunta Ian.
—¿Para qué me llamaste?—dice esta vez Emily.
—Porque me dijiste que te llamase.
—¿Cuándo?—pregunta desconcertada.
—Ayer, me llamaste y le dijiste a mi madre que me lo dijese. Y pues te he llamado hoy.
—Ah, es cierto.
—¿Qué querías?
—Quería saber cuando venías.
—Pues no sé la verdad, tampoco tengo muchas ganas de volver,—dice con un tono bastante raro en su voz.
—¿Que te ocurre?
—¿A mi? Nada, no me ocurre nada. ¿Y a ti?—pregunta ¿enfadado? Ese tono no era normal en él. ¿Que le pasaba?
—A mi nada, pero te noto raro. ¿Estás enfadado?
—Puede ser.
—¿Por qué?
—¡¿Por qué crees que estoy enfadado?! Porque pasas de mi, porque no me llamas, ya no me dices que me quieres, ¿te he hecho algo malo mientras no estaba? ¿O qué cojones te ocurre, Emily?
—¡¿A mi?!—grita esta vez ella—. A mi no me ocurre nada, ayer te llamé para hablar contigo y tú no estabas, te llevo necesitando desde que te fuiste y tú no estás. No te extrañes si te trato distinto, pero es que la distancia es muy jodida,—consigue soltar de golpe. Lo que hace que Ian se quedase callado.
—¿Es eso todo lo que te ocurre? ¿Que me necesitas y no estoy ahí?
—No, ya no te necesito, tengo a otra persona que me puede ayudar.
—¿Quién?—pregunta alterado.
—Justin. Sí, es él. Está ahí cuando lo necesito y está para ayudarme, es el único que no me abandona.
—¿Hablas en serio?—responde dolido.
—Sí, totalmente en serio.
—Perfecto, porque ya sabes a quien acudir cuando necesites algo. No me pidas más nada, ¿vale?
—¿Qué?—pregunta Emily sin creerse lo que oye.
—Ya sabes de que hablo Emily, yo no llegaré hasta finales de este mes, así que si necesitas algo ya sabes a quien acudir, a mi no me vuelvas a llamar porque no te lo cogeré.
—¿Estás rompiendo conmigo?
—No, no estoy rompiendo, sólo te estoy diciendo que cuando necesites algo ahí tienes a Justin ya que a mi me tienes muy lejos. Adiós.
Y cuelga.
¿Que cojones acaba de pasar? Ahora sí que no sabe que ha pasado entre ellos. Está más perdida que antes.

Deja a un lado todo esto, y se da una ducha para despejarse.
Ahora mismo sólo va a pensar en su...lo que vaya a hacer con Justin.

Se desnuda y se mete en la ducha. Se enjabona el pelo y el cuerpo y luego se aclara. Cinco minutos después sale y se enrolla una toalla por debajo de los brazos y otra para el pelo.
Se seca y se pone la ropa interior, luego se peina. Veinte minutos después acaba y se dispone a maquillarse.
Sombra de ojos, raya, rímel, polvos, un poco de coloretes en las mejillas y ya está lista.
Ahora solo le falta vestirse.
Se dirige al armario y se coge lo que ha preparado ( http://www.polyvore.com/cgi/set?id=99837929&.locale=es ) era algo informal pero formal.
Mira la hora y ya casi va a venir Justin a recogerla. Baja hasta el salón y se coge un poco de dinero para lo que pueda comprar.
Mira el reloj y ya casi faltan cinco minutos, sube un momento a su habitación y se hecha un poco de su perfume favorito "Coco Channel".
—¡Emily, baja!—la llama su padre.
—Voy.
Sale de su habitación y baja las escaleras mirando al suelo para evitar caerse, cuando levanta la vista ve a una persona totalmente distinta. Lleva una americana negra, jeans negros y unas supra negras, todo conjuntado con una camiseta de pico blanca. Está totalmente increíble. Su pelo está peinado en punta con un poco de gomina que se aprecia a distancia, por el brillo que tiene. Una sonrisa se origina en su rostro lo que hace que a Emily se la contagie. Camina hacia él segura aunque un poco nerviosa.
—Hola,—susurra Justin con un tono relajado.
—Hola,—murmura esta vez Emily, con una sonrisa.
—¿Ya os vais?—pregunta su padre.
—Así es, señor.
—Tened cuidado.
—Lo tendremos, papá. Adiós,—sonríe Emily saliendo de casa.
Caminan hacia el coche de Justin que está aparcado frente a la casa de Emily, puesto en posición para ser arrancado.
Justin acompaña a Emily a la puerta del copiloto y se la abre para darle paso dentro.
—Gracias,—responde ella ante ese gesto.
Justin da la vuelta al coche y se sube en el asiento del conductor. Mete la llave en el contacto y le da vida al coche. Justin le ha preparado una sorpresa y le ha comprado un regalo que sabe que le encantará, así que piensa dárselo después de comer, quiere demostrarle que estar con él es genial, quiere demostrarle lo que siente por ella aunque aún ninguno lo tengan claro, quiere demostrarle que él es mejor que Ian, y piensa cumplirlo sea como sea.
—¿Donde me llevas?
—A un restaurante,—responde Justin mirando hacia la carretera.
—¿Es muy elegante?
—No, es simple, ¿por qué?
—Porque no sé si me he vestido para la ocasión.
Justin desvía su mirada hacia ella y luego la vuelve a posar en la carretera.
—Estás preciosa así,—le sale una sonrisa.
Ella lo imita inconscientemente y se acomoda en el asiento esperando llegar a aquel ansiado lugar.
Aparca el coche y ve a Justin bajarse de él, justo en ese momento va a abrir la puerta, pero Justin se lo impide, ella mira desconcertada.
—La puerta te la tengo que abrir yo,—dice desde fuera.
La vuelve a abrir y le da la mano.
—Pues gracias, pero no hacía falta,—le sonríe.
—Es lo que se suele hacer, ¿no? Anda, vamos dentro,—le da la mano y entran en el restaurante.
Fueron hacia un camarero que había en la entrada.
—¿Tienen reservado?—pregunta el hombre.
—Sí, a nombre de Justin Bieber.
—Disculpe un momento,—dice mirando una lista—. Así es, Señor Bieber, sigame.
Siguieron a aquel señor hasta su mesa, la cual estaba alejada de la entrada y muy acogedora.
Dos velas en el centro de la mesa y una vajilla totalmente limpia. Ambos se sientan y el camarero que los acompañó se marcha.
—¿Qué desean?—pregunta otro camarero que apareció de la nada.
—¿Nos puede dejar un momento mientras decidimos?—pregunta Justin.
—Como desee.
Y se va por donde ha venido.
Cada uno coge el menú y deciden lo que van a pedir. Emily se decanta por unos canelones y Justin se decanta por pasta cocinada al estilo de la Toscana.
Esperan la comida mientras conversan, Emily le quiere contar lo que ha sucedido con Ian, pero prefiere esperar a que estén más tranquilos.
La comida les llega y disfrutan de ella entre risas. Se sienten bien, se sienten a gusto, no se pueden quejar porque ambos se sienten bien el uno con el otro.
Emily piensa que ha sido un detalle por parte de Justin organizar todo esto. Que le está bastante agradecida porque necesitaba despejarse durante unas horas de todo lo que le rodeaba y que mejor manera que ir a cenar con su mejor amigo.
Justin por otra parte está deseando ir al otro sitio que ha preparado o bueno...que tiene pensado ir y darle su regalo. Quizás ella no lo acepte pero él espera que sí lo haga, porque seguro que le va a encantar.
Ambos siguen disfrutando de la compañía del otro, con sonrisas de por medio y algunas miradas cómplices.
Ella sonríe.
Él sonríe.
Ella lo mira con ojos de adoración.
Él la mira con ojos llenos de deseo, de admiración por la chica que tiene delante.
Ella vuelve a sonreír y desvía la mirada hacia su plato, haciendo que él se quede colgado de su sonrisa.
(...)

—¿Has terminado?—pregunta Justin.
—Sí, creo que sí.
—Entonces vamos,—responde levantándose de la silla y volviendo a coger su mano como si de una pareja se tratase.
No se dan cuenta que tienen que pasar desapercibidos, ya que ella tiene novio y él tiene novia. Pero ahora mismo eso no les preocupa a ninguno.
—Te tengo que llevar a otro sitio,—afirmó Justin una vez dentro del coche.
—¿A donde?—preguntó Emily curiosa.
—Es una sorpresa,—sonrió victorioso.
(...)

Después de unos veinte minutos en coche, al fin Justin la llevó a ese sitio tan estupendo que él tenía pensado. Era una especie de monte. Desde ahí arriba podía verse casi toda California entera.
—Ya hemos llegado,—responde Justin.
Este baja del coche y se dirige a la puerta del copiloto, la cual abre y ayuda a salir a Emily.
—Vale, ahora cierra los ojos y confía en mi. Aún no quiero que mires.
—A ver si me voy a caer...
—No, tranquila. Confía en mi.
Justin la guía hacia unos centímetros alejados del filo donde acaba el monte.
—Ya,—murmura.
Emily abre lentamente los ojos y observa el paisaje.
—Dios, Justin...est-esto es increíble, —balbucea.
—Un lugar increíble para una chica increíble, es justo,—sonríe mostrando toda su dentadura.
—Tú si que eres increíble.
Justin vuelve a sonreír y se coloca detrás de Emily, agarrando su cintura y atrayéndola a él.
Emily giró su cabeza, mirando directamente a sus ojos, sus ojos del color de la miel; sus labios, que estaban hechos para el pecado; su sonrisa, que deslumbra a simple vista. Era perfecto.
Justin observaba sus facciones, los gestos que hacía con la cara cuando lo miraba. ¿Por qué cojones era tan preciosa? Seguía sin saberlo, era algo surrealista. Esta chica sí que valía la pena, y estaba seguro de ello.

Justin se acercó a su boca, esperando que ella hiciera lo mismo. Esperaba un beso, un jodido beso que le hiciese tocar el cielo. Estaba ansioso por volver a sentir el tacto de sus labios, su lengua jugando con la suya. Estaba deseando poder morder su labio y ver como ella sonreía. Joder, Emily ¿a qué estás esperando?
Como si le hubiese leído el pensamiento, ella acercó sus labios a los de Justin. Se giró sobre sí misma quedando frente a él, pasando sus manos por la nuca y él pasó las suyas por la cintura de la chica, atrayéndola todo lo que podía a él. No la dejaría escapar, no ahora que la había conseguido.
Y otra vez más se fundieron en un beso lleno de pasión y ¿amor? Sí, de amor. Porque era así: ella no era la chica que él siempre soñó. Él no era el chico que ella imaginó. Ninguno de los dos eran un ejemplo a seguir, pero por algún azar del destino se volvieron perfectos el uno para el otro.

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Capítulo 37

Maratón (2/3)

—De verdad, esto es demasiado para mi,—intenta explicar Emily.
—Que no, pesada. Esto es lo menos que podía hacer. Ya te dije: un lugar increíble para una chica increíble,—finaliza repitiendo lo que dijo anteriormente.
—Y yo sigo pensando que no deberías haberlo hecho,—susurra sonriendo dulcemente hacia Justin.
—Bueno, pues...aún hay más,—indica separándose de Emily y soltándola.
—¿Qué?
Justin vuelve al coche y busca en la guantera el regalo que le compró. Una vez lo encuentra, vuelve hasta ella.
—Esto es, pero cierra los ojos.
Emily le hace caso y los cierra.
—Ahora, ábrelos.
Ella así hace y vuelve a abrirlos lentamente. Observa lo que Justin sujeta en sus manos y luego lo mira extrañada.
—¿Qué se supone que es?
—Míralo,—responde sonriente Justin.
Esta obedece y abre la pequeña caja que sostenía Justin en las manos y observa qué hay en su interior. Es el colgante de aquella boutique. El que a ella tanto le gustó, pero que por desgracia no pudo comprarse. ¿Es para ella? ¡Pero si costaba muchísimo! No puede aceptarlo, esto ya es demasiado y no debería hacerlo. Pero... es tan precioso que se le hace imposible decir que no. Debe hacerlo, no puede aceptarlo.
—Es increíble, Justin. Te lo agradezco de corazón, pero no puedo cogerlo. Es demasiado dinero y no quiero que te lo gastes en mi, ¿comprendes?
—Vamos, Emily. Ya no podré devolverlo. Quédatelo.
—No puedo, Justin,—susurra.
—¿Ni por mi?—señala, cogiéndola de la cintura delicadamente y mirándola solo como él sabe.
Ella le devuelve la mirada. ¿Por qué tiene que ser así con ella? Es de lo mejor que le ha pasado.
—Justin...—murmura.
—Emily...—la imita.
Ella sonríe. Vuelve a mirar el colgante y luego lo mira a él.
—Está bien, pero te lo pagaré.
—Ni hablar. Es un regalo y los regalos no se pagan.
—Pero yo no pedí este regalo.
—Los regalos no se piden,—ladea la cabeza y muestra media sonrisa irónica.
Emily resopla y se rinde.
—Bueno, pero te compensaré.
—Con que me digas: "muchas gracias, Justin" y me beses...me sirve,—sonríe.
Emily sonríe y muerde su labio inferior.
—¿Me lo pones?
Justin asiente y lo saca de la caja para colocárselo. Emily se gira y él abrocha el colgante por detrás. Observa su cuello. Es suave y el roce de su piel con la de ella le produce escalofríos.
—Listo.
Ella vuelve a girarse y lo observa directamente a los ojos que ahora brillan más que nunca.
Justin pasa sus manos por la cintura de Emily y ella pasa sus manos por el cuello de él. Ambos sonríen casi al mismo tiempo. Él se acerca a su boca lentamente y ella le imita. Ambos vuelven a unirse en un profundo beso que hace aquella noche más perfecta de lo que ya ha sido hasta ahora.
—Por cierto, te queda genial,—responde Justin una vez que se han separado.
—Gracias...por todo,—sonríe ella.
—No tienes que darlas. Es un placer hacerte sonreír.
 De nuevo, por enésima vez en esa noche, Emily muestra su más sincera sonrisa. Es un chico realmente increíble, pero sigue habiendo algo que le impide acercarse del todo a él. En el fondo sigue siendo el chico que utiliza a las chicas para su antojo, el que las usa como un pañuelo. No deja de ser el chico malo por el que toda chica pagaría por estar entre sus piernas...¿es cierto que de verdad ha cambiado o simplemente es un papel que hace para ganársela? Él le dijo una vez que toda chica cae en sus encantos, quizás esa sea una de sus muchas tácticas para hacerlo. ¿Y por qué piensa todo esto? Exacto: porque David era un chico como él. No quiere volver a sufrir, no quiere vivir el tormento de aquellos años que pasó después de que David la dejara. No quiere y no está dispuesta a ello. Pero... ¿y si es ella la que cambia los papeles y él termina cayendo en su propio juego? Debe hacer algo para asegurarse de que de verdad le gusta y no está jugando con ella, pero ¿qué?

Justin la observa, en estos momentos parece algo nerviosa. ¿Le ocurrirá algo? De todas formas, su encanto nunca lo pierde. Es preciosa la mires como la mires. Sea desde arriba o desde abajo, desde la izquierda o desde la derecha, siempre será perfecta.
¿Por qué se ha vuelto así de repente? Él no era de esa manera, solo buscaba a las chicas para lo mismo y nunca se paraba a pensar en si eran o no eran guapas, en si eran listas o tontas. Eran tías y las tías estaban para follárselas. Aun así, esa chica lo ha cambiado, lo ha cambiado tanto que ella se ha vuelto su prioridad máxima. Todo gira en torno a ella. Siempre acaba pensando en Emily, tome el camino que tome. Ella siempre acaba en sus pensamientos.
Es preciosa. Quiere besarla. Quiere sentir sus labios en los suyos y viceversa. Saborear su boca como si no hubiera mañana, deborarla, hacerla suya. Porque es suya, aunque relativamente. Le gusta, le gusta muchísimo. No se cansa de mirarla 
y no cree que se canse nunca.
—Mira allí,—rompe el silencio, haciendo girar a Emily para que observarse el paisaje.
En ese momento brillaban más que nunca las luces de la ciudad. Lo hacían un lugar increíblemente hermoso y con aquella chica a su lado, no podría ser mejor.
—Uau...—susurró ella.
—Lo sé.
 Justin sonríe más que nunca.
—Sigo pensando que te has molestado demasiado.
—Y yo sigo pensando que eres una pesada y que no te cansas de repetir lo mismo,—suelta una pequeña carcajada.
Emily lo mira con cara de pocos amigos pero enseguida sonríe. Es un buen chico.
Justin la agarra por detrás y apoya su cabeza en el hombro de Emily. Deposita un pequeño beso en su cuello y siguen mirando aquel paisaje recostados a su coche.

[…]

—¿No crees que es hora de irnos? Mis padres se preocuparán,—pregunta Emily.
—¿Quieres irte?
—No, pero aún así mis padres me estarán esperando.
—Esta bien, como quieras,—sonríe.
Ella se zafa del agarre de Justin y él se levanta del coche donde estaba apoyado.
Llevan un rato mirando el paisaje, y observándose a ellos mismos. Sonriendo y besándose. Había poco diálogo porque no había nada que decir, o quizás sí, pero Emily no quería hablar de ello.
Ella seguía pensando en Ian. ¿Cómo le diría que lo dejaba? ¿Qué pensaría él? Sabe lo que se sufre y no quiere hacerle daño.

Justin sube al coche y por otro lado sube Emily. Ambos salen de allí en silencio. Ninguno dice una palabra en casi todo el trayecto hasta que Justin decide romper el silencio.
—¿Te ocurre algo?—pregunta preocupado por los gestos que hace.
—No,—contesta casi en un susurro.
—¿De verdad? Te noto rara. Desde que te di el colgante no dejas de estar... así.
—No me pasa nada, de verdad,—miente.
Justin dirige una mirada rápida hacia ella y luego vuelve su vista a la carretera.
—¿Es por el colgante? Si no lo quieres puedo devolverlo.
 —No es eso, Justin. Me gusta el regalo, es solo que...—se interrumpe.
—¿Qué?—insiste.
Niega con la cabeza.
—¿Qué ibas a decir?
—Nada.
—Emily, vamos, confía en mi.
—Es solo que... que no sé qué hacer cuando le tenga que contar todo esto a Ian.
—¿Eso es lo que te preocupa? Tampoco tienes por qué explicarle cada detalle de lo que has hecho. Solo di que no sientes nada y que quieres dejarlo.
—No es tan fácil, ¿sabes? Yo he pasado por algo parecido y que ahora sea yo la que está en el otro papel me parece... increíble. No quiero hacerle daño y no me gustaría que sufriese.
—En esta vida que te hagan daño es inevitable pero sufrir ya es opcional. Es así: si tú no sientes nada por él no debes seguir con esto. Las relaciones se basan en el amor mutuo y en ser sinceros, si no sientes nada lo mejor es olvidarse y pasar página. ¿Entiendes?
—No es tan fácil decirlo como hacerlo.
—Esta bien... ¿prefieres entonces que lo descubra él, que te vea conmigo y le hagas el doble de daño?
—No.
—Entonces eso ya es cosa tuya,—finaliza.

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sábado, 4 de enero de 2014

PARADA.

Voy a parar la novela un tiempo porque esto de estudiar 1º de Bachiller me esta agobiando, no he podido escribir por tiempo, inspiración y por ganas. Siento mucho tener que parar ambas novelas pero pronto las retomaré. NO LA HE DEJADO, que conste. Pronto subiré otro, no se cuando pero lo haré.
Os pido disculpas y siento las molestias, se que algunas os gustaba pero ya veis que todo no se puede llevar por delante, yo también tengo mis estudios y mi vida.

Os agradezco a muchas de las que estuvisteis desde el primer capitulo y a las que llegasteis en el último pero de verdad que necesito tiempo porque tengo muchas cosas en mente y apenas tengo tiempo ni para dormir. Espero que me comprendáis, si algún día puedo sacar tiempo os juro que subiré algún que otro capítulo.

Lo siento mucho.
Atte: Lau.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Capítulo 35

Hace nada me ha dejado Justin en mi casa.
Ahora mismo estoy poniendo mis cosas en su sitio y echando la ropa sucia a lavar.
Durante la mañana hemos hablado sobre lo que ha pasado hasta hoy, he decidido verme más veces con él y cuando tenga la oportunidad dejaré a Ian, pero lo que no quiero es hacerlo por teléfono.
Hemos vuelto a quedar mañana en mi casa, ya que mis padres no están porque se van a hacer unos recados y no llegarán hasta la noche.
Allison no sabe nada de esto y sé que tengo que contárselo como ella tiene que contarme a mi que está pasando entre Ryan y ella. Aún no he tenido tiempo para hablar ni para tener una tarde de chicas como antes, pronto tendré que organizar alguna.
Quizás debería llamar a Ian y asegurarme de cuando viene.

Cojo mi teléfono y busco su número en la agenda, le doy al botón verde y llamo.
—¿Sí?
—¿Ian?
—No, soy su madre. Ian no se puede poner ahora mismo, está haciendo unas cosas.
—Dígale que lo he llamado y que cuando pueda que me llame él ¿vale?
—Claro, yo se lo digo. Adiós.
—Adiós.
Cuelgo.
Así que no podré hablar ahora.

Me vuelvo a poner a organizar mis cosas, meto mi ropa limpia en el armario y la sucia al suelo, luego la recogeré y se la daré a mi madre.

Después de unos diez minutos acabo por organizar todo y poner cada cosa en su sitio y me tumbo en la cama mirando al techo. Quiero aclararme las dudas, tengo muchas preguntas y todas sin respuesta. Sé que no está bien engañar a Ian de esta manera, sé que debería decírselo, pero romper con él por teléfono es algo patético. Si voy a romper quiero hacerlo cara a cara. Tengo mucha presión encima.

Me levanto de la cama y miro por la ventana hacia la casa de Justin. Casi puedo verlo desde aquí. Está en su habitación moviéndose de un lado a otro, creo que está haciendo lo mismo que yo hacía hace 5 minutos.
Alcanzo mi móvil que está en la cama y le envío un mensaje.
Para Justin:
"Te ves muy bien así de concentrado. De un lado a otro. No quiero darte envidia, pero....yo acabé hace rato ;)"

Noto como se para y saca algo de su bolsillo, supongo que será el móvil. Veo que mira hacia mi ventana y le hago un gesto en forma de saludo, él sonríe y dirige la mirada hacia su móvil.

De Justin:
"¿Es que ahora me espías? Eso es de muy mala educación, no deberías hacer eso..."

Sonrío ante aquello y le respondo.

Para Justin:
"No te lo creas tanto Bieber, ha sido casualidad que me pillaras mirando por la ventana ;) ¿Te queda mucho por hacer?"

De Justin:
"No mucho..¿por qué? ¿Acaso quieres venir a ayudarme? Mi madre no está... ;)"

Para Justin:
"¿Me estás pidiendo que vaya a tu casa...ha ayudarte? Lo siento, pero estoy muy cansada, quizás otro día."

De Justin:
"Vamos, rompe las reglas por una vez, te espero, no tardes nena ;)"

Sonrío y miro por la ventana, vuelve a meterse el móvil en el bolsillo y me dirige una mirada para luego seguir con lo que hacia.
¿Voy?
Esta bien.

Bajo las escaleras y me dirijo al salón.
—¡Mamá!—la llamo.
Silencio.
—¿Mamá?—nadie me responde.
Me dirijo a la cocina y veo un papel en la nevera.

"Hija, he ido ha hacer unas compras, puede que tarde un rato. Llegaré antes de la cena. Un beso, te quiero. 
Mama x"

Genial entonces.
Sonrío, cojo mis llaves y salgo de casa.
Cruzo la calle y me paro frente a la casa de Justin. Llamo al timbre.
Espero un rato, pero nadie me abre. Voy a llamar otra vez pero escucho la voz de una mujer.
Oh no, no puede ser.

Me abre la puerta la madre de Justin.
—Hola, hija, ¿puedo ayudarte?—responde con una sonrisa.
—Sí, eh...buscaba a Justin.
—Esta en su habitación ordenando sus cosas,—sonríe—. Pasa, cielo.
Entro en la casa y ella me sigue por detrás.
—Puedes subir a su habitación, la primera puerta a la izquierda,—me sonríe de esa manera tan suya.
Le devuelvo la sonrisa y subo a su habitación.
Oh, lo voy a matar por haberme mentido.

La primera habitación a la izquierda, llamo un par de veces.
—Mamá, ya casi acabo, no me metas más prisa,—lo oigo decir detrás de la puerta.
Abro la puerta sin permiso y entro.
—No soy tu madre,—cierro la puerta detrás de mi y cruzo mis brazos.
Él se gira y noto que tiene una sonrisa en sus labios.
—Así que....estabas solo ¿eh?—lo miro a los ojos sin ninguna expresión en mi rostro.
—Mmm....bueno, no pensaba que fueras a venir,—suelta una risita.
—Pues ya ves...aquí estoy,—intento parecer enfadada.
Me mira durante unos segundos analizando mi rostro, quiere saber si estoy enfadada, frustrada, o simplemente actúo.
Luego suelta una pequeña risita y se acerca a mi.
—Relaja la mandíbula,—me susurra pasando sus dedos por ella.
Intento mantenerme firme y no aflojarla, pero me es imposible.
—¿Estás enfadada?
—¿Por qué debería estarlo? ¿Por mentirme, por ponerme en evidencia delante de tu madre, por hacerme pasar vergüenza?
—Vale,—ríe—. Estás enfadada.
—Que observador.
—¿Que quieres que haga? Ya te dije que no pensé que fueras a venir, solo quería divertirme.
—¿Haciéndome pasar vergüenza?—le reprocho.
—Lo siento, ¿vale? No lo hacía con esa intención,—me sonríe y me pasa ambas manos por mis brazos, los cuales tengo cruzados sobre mi pecho.
Me los descruza y me coge ambas manos. Lo observo en todo momento, sin apartar la vista de sus movimientos.
—¿Me perdonas?—pone la mejor de sus caras, frunciendo el ceño en preocupación y sacando el labio inferior hacia fuera, en un puchero.
Intento no sonreír, pero me es inevitable mostrar el más mínimo rasgo de sonrisa. Así que frunzo los labios intentando camuflarla, pero es imposible.
—No me vuelvas a hacer eso más, no sabes la vergüenza que he pasado.
—Esta bien, no lo volveré a hacer.
Lo miro a los ojos y sonrío. Él hace lo mismo.

—¡Justin!-grita su madre.
—¿Sí?
—Voy ha hacer unas cosas, vengo dentro de un rato. ¿Vale?
—Vale, preciosa,—responde mirando hacia la puerta, la cual está cerrada.
Nos quedamos en silencio hasta que oímos la puerta principal cerrarse.
Se ha ido.
—¿Y como es que has venido?—me pregunta separándose y volviendo a lo que hacía antes de entrar yo.
—Mi madre había ido a comprar y mi padre está trabajando.
—Pues si llegas a venir un poco más tarde ya no te habría mentido,—suelta una carcajada y se dirige con un montón de ropa al armario.
Suspiro sonriendo.
—¿Quieres que te ayude?—le pregunto andando hacia él.
—Te lo agradecería,—se asoma por la puerta del armario y me mira sonriendo.
—¿Con qué te ayudo?
—Sólo ve sacando la ropa de la maleta y me la vas pasando para doblarla. O yo te la paso y tú la doblas,—me sonríe levantando las cejas.
—Me quedo con la primera opción,—río y él se pone con lo que estaba.

(...)
Llevamos un rato guardando ropa y ordenándola. La madre de Justin aún no vino, llevamos aquí metidos como unos quince minutos. Estoy cansada así que me siento en la cama de Justin y lo observo.
Sigue doblando la ropa, se lleva como unos 2 minutos con la misma prenda, porque no sabe doblarla bien.
Suelto una risita y se gira para verme.
—¿Que te hace tanta gracia?
—Que no eres capaz de doblar una prenda en menos de dos minutos,—vuelvo a reír.
—Pues hazlo tú, lista. Ya sabes que no sé hacerlo y encima te ríes,—responde haciéndose el indignado. Lo que me hace volver a reír—. Podrías ayudar en vez de reírte.
—Yo ya hice mi parte del trabajo,—sonrío—. Sólo queda el tuyo.
Suspira resignado y sigue con lo que hacía.
—Por cierto, he llamado a Ian,—se gira de repente y me observa dudoso.
—¿Para qué?
—Pues para asegurarme de cuando venía. Pero no me lo cogió él.
—¿Quién te lo cogió, entonces?
—Creo que era su madre. Le dije que cuando acabase de hacer lo que estuviese haciendo que me llamase, ya hace como una hora y no me ha llamado.
—Puede que no haya terminado,—añade.
—Puede ser.

(...)
—¿Y que harás cuando llegue Ian?—me pregunta pasando los dedos por mi cabello.
Estamos tumbados en la cama, estoy apoyada en su pecho y agarrada a su cintura.
—No lo sé, quiero decírselo cuanto antes. No quiero que se sienta mal ni nada, no quiero hacerle daño ¿sabes?
—Me imagino. Pero dejemos este tema a un lado, ¿que quieres que hagamos mañana?
Subo la mirada hasta encontrarme con la suya.
—Pues tenía pensado tener una tarde de chicas con Allison, pero...antes tengo que saber si está o no ocupada,—sonrío y él me imita. Sabe que hablo de ella y Ryan.
—¿Crees que estarán juntos o solo como nosotros?—pregunta volviendo a acariciar mi pelo.
—Puede que estén como nosotros. No sé, tengo que hablar con ella sobre esto,—río.
—Nunca pensé que llegaríamos a estar así.
Lo miro confusa.
—¿Así como?
—Aquí, tumbados, como si fuésemos...algo.
—¿Crees que si lo intentamos funcionaría?
—Para eso está esa palabra...intentar,—dice mientras me coge del mentón y me besa.
Un beso dulce con sólo movimiento. Vuelve a despertarse en mi esa sensación en el estómago, ese cosquilleo. Esto no lo siento con Ian, y creo qué el que me bese me ayuda a saber lo que siento. Aún no estoy segura si simplemente es atracción, o sentimiento de verdad.
Le sigo el beso y agarro su camiseta en mi puño, acercándolo lo más que puedo a mi. Baja su mano, que tenía en mi mentón, por mi cuerpo. Explorando cada rincón hasta llegar a mi muslo, donde se para. La otra mano agarra mi nuca acercándome a él.
Me gustaría saber que es lo que siente él cuando me besa. ¿Sentirá lo mismo que yo? ¿Sentirá algo más? ¿O simplemente no siente nada? Todas preguntas sin respuesta.

Pasa su lengua por mi labio inferior pidiendo paso, no me opongo y se adentra en mi boca. Hago lo mismo en la suya y ambas luchan por el dominio.
Consigo separarme un poco en busca de aire y él hace lo mismo. Abro mis ojos y lo miro.
Tiene la respiración entrecortada y me mira con deseo. Así de cerca es precioso, tiene un color de ojos hermoso y una boca para el pecado. A muchas les gustaría estar en mi lugar y no me cabe duda de ello.

Le muerdo el labio inferior y tiro suavemente de él, lo que le hace sonreír.
—¿Que hora es?—pregunto.
—Creo que...—se gira y mira hacia su despertador—. Las nueve de la noche.
—Me tengo que ir, ya,—respondo sin ganas.
—Quédate un poco más,—hace pucheros.
—Mi madre vendrá dentro de poco y tu madre también, no creo que le guste vernos así,—señalo la situación.
Me levanto y busco mis zapatos, los cuales me había quitado para tumbarme en la cama con Justin. Mientras él está sentado al borde de la cama observándome.
—¿Sabes? Creo que están allí,—me dice sonriendo.
—¿Donde?—lo miro.
—Allí,—señala.
Giro la cabeza y los veo.
Me acerco y los cojo con las manos.
Me vuelvo a dirigir a Justin y me acerco a darle un beso.
—Luego te llamo, ¿vale?—me dice al oído.
—Claro.
Me pongo derecha y me doy media vuelta, pero me agarra de la mano y me tira hacia él. Lo que hace que caiga encima suya.
Río en su cuello, y él conmigo.
Pasa sus brazos por mi cintura y me abraza aun riendo.
—Vale, para, tengo que irme,—suelto una carcajada.
Me suelta y me deja ir.
—Hasta mañana,—sonríe y me vuelve a dar un beso rápido.
—Hasta mañana,—le imito devolviéndole el beso.

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CONTINUARÁ.
Siento mucho el retraso, pero la semana pasada eran las fiestas de mi pueblo y hoy acaban. Me ha dado tiempo terminarlo, así que quiero ver comentarios. Aquí o en mi tuenti o twitter, preferiblemente aquí. Bueno pues quiero ver comentarios que sino cada vez los iré subiendo más cortos. No sé como ha quedado este, es un poco aburrido, pero bueno...no tenía imaginación.
Espero de verdad que os guste y dejarme un comentario que sea solo un simple "siguiente" aunque sea, porque me deprimo y no subo porque pienso que no os gusta, ¿sabéis? Y me jode porque las visitas suben pero no los comentarios, pues no es así. Si lees comenta al menos, anda porfi :3
Hazlo por él >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
Os dejo de aburriros.
Con Dios <3

martes, 13 de agosto de 2013

Capítulo 34.

-No quiero cogerlo,-responde Emily indecisa.
-¿Quién es?-dice Justin.
-Es Ian.
-Cógelo.
-No.
-Emily,-le agarra la cara con sus manos-. Cógelo.
Bufa y mira la pantalla del móvil.
No quiere cogerlo, no quiere hablar ahora con él. Simplemente no quiere contarle lo que ha pasado.
Mira hacia Justin y de nuevo al teléfono.
De repente deja de sonar.
-Ha colgado.
-Volverá a llamar y si no lo coges va a sospechar, ¿quieres eso?-pregunta Justin.
-¿Por qué desconfiaría de mi?-pregunta ella.
-De ti no desconfía, desconfía de mi, no se si te diste cuenta, pero él me odia y más ahora que estoy cerca de ti y él no puede estarlo.
-¿En serio?-sonríe divertida.
-Ajá,-asiente él con una sonrisa pícara en sus labios.
Ella se acerca poco a poco a sus labios y pasa las manos por el cuello de Justin atrayéndolo a ella.
Él acerca sus labios a los de ella y le pega un pequeño mordisco en el inferior. Ella sonríe y vuelven a unir sus labios de una manera más pasional.
-Como no te acuerdes de esto mañana juro que paso de decírtelo,-susurra contra sus labios.
-Tranquilo, soy perfectamente consciente de lo que estoy haciendo. ¿Vamos dentro? Quiero otra copa,-susurra mientras ríe.
-¿Cuantas llevas?-pregunta preocupado.
-No sé, creo que llevo 2 o 3.
-Solo una más, Emily ¿vale?-responde él.
Asiente y va hacia dentro de la discoteca. Se dirige a la barra seguida de Justin y piden otra copa.
-Dos ron con cola, por favor,-responde ella.
-Enseguida.
Cinco minutos después el de la barra les traen las bebidas y de repente cambian la música por la de Jessie J "Wild".
Emily coge de la mano a Justin y se lo lleva a la pista para bailar juntos.

Después de unos minutos bailando y varias copas bebidas, ambos se estaban mareando un poco, aunque Justin no tanto, pero Emily estaba borracha, muy borracha.
-Chicos, me la llevo a casa que esta muy mareada,-dice Justin mientras intenta mantenerla en pie.
-Vale, man,-responde Ryan.
-Luego nos vemos,-se despide.

Justin sale con Emily casi en brazos y hablando cosas sin sentido y riéndose.
-Estoy bien, Justin,-dice mareada-. Puedo andar sin ayuda ¿eh?
-No puedes, Emily, ni siquiera te mantienes en pie.
Resopla y Justin intenta abrir el coche. Acerca a Emily a la parte del copiloto y la sube como puede.
-Abróchate el cinturón, si no quieres que lo haga yo también.
Cierra la puerta y se dirige a la parte del conductor y entra, se coloca el cinturón y mira a su derecha. Emily se ha dormido.
Suspira y enciende el motor para salir a la carretera.

(...)
Unos minutos después legan a la casa y aparca.
Se baja del coche y abre la puerta del copiloto, sacándola de él y cerrando la puerta con un movimiento de caderas.
Intenta abrir la puerta principal como puede pero en ese intento Emily se despierta.
-Puedes bajarme,-susurra llevándose una mano a la cabeza.
Justin le hace caso y la baja de sus brazos.
-Agárrate a mi.
Ella se agarra a su brazo y Justin consigue abrir la puerta.
Entran dentro y Emily corre hacia el baño.
Él se teme lo peor.
Va tras ella y entra en el baño, la ve allí apoyada en la taza y de rodillas con la cabeza entre sus manos intentando no marearse, pero vomita.
Este se acerca rápido a ella y la agarra el pelo.


-¿Te encuentras mejor?-pregunta con delicadeza.
Ella asiente.
Sigue apoyada en la taza de rodillas. Justin está a su lado aguantándole la cabeza.
-Quiero lavarme los dientes,-dice con cara de asco.
Justin suelta una risita y la ayuda a levantarse.
Ella se cepilla los dientes y consigue tener un mejor sabor de boca.
Le duele un poco la cabeza y se siente mareada. Necesita descansar.
-¿Has acabado?-pregunta Justin asomándose a la puerta.
Emily asiente.
-¿Que tal?-susurra entrando y colocándose a su lado.
-Mareada y con dolor de cabeza,-responde sincera frunciendo el ceño-. Se supone que la resaca es por la mañana.
Justin ríe y se apoya en el lavabo metiendo entre sus piernas a Emily. Le echa el pelo hacia atrás y la observa callado.
Tiene el rimel corrido y tiene os labios de un rojo intenso, pero no es del pintalabios, es un rojo natural.
"Es preciosa incluso así" piensa Justin.
-¿Que miras tanto?-pregunta ella sacándolo de sus pensamientos.
-A ti.
-Estoy horrible ahora mismo.
-Estas preciosa.
-Eres un mentiroso,-ríe ella llevándose un mechón de pelo detrás de su oreja.
-Esta vez no miento,-sonríe y eleva las manos por encima de los hombros.
-No tienes remedio,-vuelve a soltar una risita.
-Eso es cierto,-ríe esta vez él.
De un momento a otro se quedan en silencio, simplemente con miradas de por medio.
Y es que cuando menos te das cuenta llega una persona, una a la que puedes odiar, que no soportas, que solo quieres que se vaya de tu lado y deje de hablarte, pero te das cuenta que esa persona te enseña a aflojar, te enseña a ir despacio y a disfrutar del momento, te enseña a vivir y a arriesgar, y es que aunque digas que la odias, sabes que en el fondo acabarás amándola.

-Vamos a la cama, anda,-dice Justin rompiendo el silencio.
Emily asiente sin rechistar.
Ambos suben a la habitación de Emily.
-¿Puedes vestirte sola?-pregunta Justin.
Ella asiente cansada.
-Si necesitas algo estoy fuera.
-Vale,-susurra.
Justin sale y Emily se cambia, se quita la ropa y se pone el pijama.
Se acerca al neceser y se mira al espejo del armario.
Esta horrible.
Comienza a quitarse el maquillaje y de repente nota una sensación. Una sensación agradable dentro de ella. Ha sido al recordar lo que pasó con Justin fuera de la discoteca. Una sensación que nunca sintió, bueno, quizás sí, por eso le era tan familiar.

Acaba de quitarse el maquillaje y se asoma a la puerta.
-Justin,-lo llama.
Este aparece saliendo de su cuarto.
-Dime.
-¿Vas a dormir?
-No sé, supongo.
-¿Duermes conmigo? No quiero estar sola.
-Claro,-sonríe.
Ambos se encaminan dentro de la habitación de Emily, cierran la puerta y entran en la cama.
Quedan frente a frente.
-Si mañana no me acuerdo de algo, por favor, haz que lo recuerde ¿vale?-dice algo asustada.
-Sí, claro.
Y ambos se callan y dejan que el silencio los inunde hasta que Emily habla.
-Tengo que decirte algo,-susurra.
-Dime,-dice Justin apoyándose en la almohada con el codo.
-Es que...no sé que está pasando por mi cabeza ahora mismo, solo sé que está hecha un lío, no paro de pensar y darle vueltas a las cosas. Y...al besarte hoy, no sé, he sentido algo...y joder me ha gustado, y no lo había sentido hasta ahora...-se tapa la cara con ambas manos-, no sé que cojones me pasa. Solo sé que creo que te quiero, o sea, no como un amigo...¿entiendes?-desvía la mirada hacia los ojos de Justin.
-Tú ya sabes lo que yo siento, Emily. Joder, que odio que hables con Ian, odio verte besarte con él, no sé como va esto del amor, no soy un experto ya te lo dije, y ya sabes que me gustas, es más me encantas. Y el beso, es lo que llevaba esperando todo este tiempo y sí, me ha gustado, es más me ha encantado.
-¿Entonces?
-¿Qué?
-¿Qué hacemos? Ambos nos gustamos, pero es que...
-¿Es que qué?
-Me gusta también Ian, o eso creo, y...joder tengo hecha un lío la cabeza. No sé que hacer.
-Espera que yo me entere...¿quieres intentar algo conmigo?
-Sí, pero no se que hacer...¿te acuerdas de lo que te conté de David?
-Sí, aún me acuerdo.
-Pues tú eres como él.
-Yo no soy como ese cabrón y lo sabes.
-No, a lo mejor en ese sentido no, pero tienes el mismo carácter, la misma fama, y joder no sabes cuanto sufrí yo con ese chico. No quiero que me vuelva a pasar, por eso tengo un lío.
-¿Qué te pasó?
Emily se queda callada, ¿debería decírselo? Es su amigo ¿no? Quizás debería contárselo, pero nunca nadie lo supo, ni siquiera el que es ahora su novio.
-Emily,-ella se gira hacia él-, ¿confías en mi?
-Sí.
-Cuéntamelo.
Suspira desesperadamente. Se lo va a decir, va a soltar lo que lleva guardando años dentro de ella.
-«Pues a ver, yo aún saliendo con David me comenzó a engañar, no se cuando, sólo se que me lo dijo justo a dos días antes de hacer dos años. Y me jodió la vida ¿vale? Me llevé días y meses sin salir y cuando por fin me decidí a salir a la calle, me crucé con él. Se burlaba de mi, me hacía daño, lo veía con otras chicas tan contento y yo tan jodida que un día decidí probar...-se calla de repente.
-¿Probar qué?
-Probar a...-se le formó un nudo en la garganta, no podía hablar.
-Emily,-susurra Justin-. Confía en mi, por favor, no contaré nada, no me burlaré de ti, de verdad.
-Probar a cortarme,-consigue decir de golpe, lo que hace que Justin se quede un poco en shock.
¿Cortarse? ¿De verdad hacia falta?
-Sí, se que estás pensando, todo el mundo lo piensa, y sí era necesario, con eso me distraía del dolor en el corazón, al menos toda la rabia salía por ahí.
Hubo un silencio. Justin estaba analizando todo en su cabeza.
-Sigue,-articula.
-«Pues eso, probé aquello y el dolor era distinto como te he dicho, ya no era tan profundo, sino superficial. Hasta que un día de la ansiedad empecé a comer, a comer mucho, cogí kilos, me veía gorda, la gente me decía que no que seguía igual, incluso más canija, pero no las creía. Y al verlo a él con esas chicas, guapísimas, con el cuerpo perfecto, me jodí aún más. Un día me crucé con él, estaba con sus amigos y me llamó para hablar conmigo,-se le escapa una lágrima, pero la quita con su puño-. No me fié pero fui, quizás iba a pedirme perdón o no sé, pero fui hasta donde estaban él y sus amigos y comenzaron a meterse conmigo. Me llamaron gorda, perdedora, fea, estúpida, me dijo en mi propia cara,-le tembló la voz-, que le daba asco. Me dijeron de todo, me sentí como una mierda y me fui corriendo a los baños del colegio. Llorando desconsolada me metí en uno y me apoyé en la taza, pensaba que sería lo mejor así que me metí los dedos y vomité. Y desde ese momento cada vez que me hinchaba a comer iba al baño y me deshacía de ello con un simple gesto, me quedé anoréxica, y entonces comencé a escaparme de casa, a llorar a escondidas hasta que un día no me acuerdo muy bien que fue o que hice pero me desperté en la cama de un hospital. Me dijeron que estaba muy débil, que me faltaba calcio y vitaminas en los huesos y en la sangre, y le dijeron a mis padres que lo mejor era ingresarme en un hospital psiquiátrico de rehabilitación. Ellos no dudaron y buscaron el mejor, o al menos eso creían. No me dejaban salir de allí, solo me dejaba tener visita los fines de semana que venían mis padres y Allison, ella era la única que estaba conmigo allí, y le estoy muy agradecida, no me abandonó en ningún momento, al revés, me daba fuerzas para seguir luchando y salir de aquello. Años después me curé y pude salir de allí, y desde entonces no salí con ningún chico, hasta hoy. Y bueno, me encontré contigo y lo primero que se me vino a la mente fue David y lo jodida que me dejó, pero pude conocerte más y aunque a veces eres un imbécil en el fondo eres una gran persona. Pero luego al confesarme que te gustaba y luego acostarte con Katie pues me dejó confundida.»
Emily comenzó a derramar las lágrimas una detrás de otra, aquellas que estaba guardando desde hace rato y comenzó a sollozar.
-Eh, tranquila,-susurra Justin atrayéndola a él y abrazándola-. No pasa nada ¿vale? Me parece genial que hayas querido contarme esto, joder, en serio significa mucho. No llores, por favor. Odio verte llorar.
(...)
Llevan abrazados unos minutos que parecen eternos, sin palabras. Ella solloza de vez en cuando y él la abraza mas fuerte. Ese sentimiento, esa sensación dentro de ti que se acciona cuando estás con esa persona, eso es lo que sienten ellos ahora mismo. No hay razones, no hay palabras, sólo sentimientos de por medio.
-Lo siento,-susurra Justin mientras la abraza fuertemente.
-¿Por qué?-pregunta ella entrecortadamente por los sollozos.
-No lo sé, sentía que debía decirlo.
Ella no responde.
-¿Como estás? ¿Estás mejor?
Emily asiente.
-Esto...lo que me acabas de contar ¿solo lo se yo?
-Tú y Allison.
-Vaya, ¿tanto confías en mi como para contarme algo que nadie sabía?
-Claro que si. Eres mi amigo y tienes derecho a saberlo ¿no?
-Ya pero, Ian es tu novio y él no lo sabe ¿no?
-No me hables de él ahora por favor.
-Lo siento.
-Es que no quiero saber de él hasta que venga.
-¿Por qué?
-Por todo esto que está pasando, estoy confusa. Yo solo quiero estar aquí contigo,-susurra Emily esto último sin aliento-. Como ahora.
-¿En serio?
Emily asiente.
-No sé como no te has dado cuenta, pero me encanta estar contigo.
-Siendo sincero, a mi también me encanta estar a tu lado. Adoro estar contigo porque es cuando mas feliz te veo, no sé, tengo esa sensación.
-Sí, estoy más alegre cuando estoy contigo.
-¿Y es por mi por lo que estás siempre tan feliz?
-Así es.
-Vaya,-sonríe-. No lo sabía.
-Yo tampoco, y me acabo de dar cuenta ahora,-sonríe por primera vez después de contar su historia.
-Anda, vamos a dormir que es tarde.
-Esta bien,-dice mientras se da media vuelta dándole la espalda a Justin-. Buenas noches, Justin.
-Buenas noches, nena,-dice esta vez él agarrándola de la cintura y atrayéndola a él.
Y ambos caen en los brazos de Morfeo.

(...)
Emily se remueve, pero le es imposible, tiene mucho calor encima, está agobiada. Abre poco a poco los ojos y ve a Justin abrazado a ella, con una pierna encima de las suyas y agarrado a la cintura con la cabeza en su hombro.
Con razón tenía tanto calor.
Eleva su mano hasta su cabeza y hunde los dedos en el suave pelo de él, que desprende un olor muy agradable. Justin se remueve y abre los ojos. Eleva la mirada hacia Emily y sonríe de esa manera tan suya que puede volver loca a cualquier chica.
-Buenos días, dormilón,-sonríe Emily.
-Buenos días, enana,-susurra con la voz ronca.
Se pone derecho y apoya la cabeza en su codo.
-¿Como has dormido?-pregunta Justin mirándola a los ojos.
-Muy bien, se duerme genial contigo, aunque me has despertado tú.
-¿Yo?
-Sí, estabas tan pegado a mi que parecías una lapa, y además desprendías mucho calor,-suelta una risita.
-Vaya, lo siento, nena,-ríe él.
-Estás perdonado,-ríe Emily.
-¿Sabes? Me gusta ese sonido.
Emily para de reír y lo mira aún con una sonrisa, pero desconcertada.
-¿Cual?
-El de tu risa.
Sonríe aún mas.
-Gracias.
-Por nada,-dice Justin guiñándole un ojo-. ¿Tienes hambre?
-Sí,-ríe Emily tocándose el estómago.
-Me bajo a preparar el desayuno, ¿vale?
Se acerca a Emily, pero se para en seco y a observa. ¿Que se supone que hace ahora? ¿Se acordará de lo que pasó ayer? ¿Podrá besarla o simplemente le da un beso en la mejilla?
Pero no es él quien decide sino ella, la que se acerca a él. Lo agarra de la nuca y lo acerca a sus labios, juntándolos y despejando toda duda que Justin tenía encima.
Un beso con solo movimiento.
Se separan para buscar un poco de aire.
-Me gustan estos besos de buenos días,-susurra Justin sobre sus labios lo que hace que Emily sonría y él se contagie.
-Y a mi,-susurra Emily aún con esa sonrisa.
Justin se acerca a ella le da un último beso y se levanta de la cama.
-¿Que quieres desayunar?
-Pues...lo que hagas, me da igual, de todas formas pensaba en otra cosa,-desvía la mirada de él con una sonrisa tímida.
Justin suelta una risita y se vuelve a acercar a ella.
-Eso se puede solucionar.
Y vuelve a juntar sus labios con los de ella. Justin pide permiso para entrar en su boca, pero ella se resiste, está recién levantada y antes tiene que lavarse los dientes. Así que lo separa de su boca.
-Ve a preparar el desayuno mientras me arreglo.
-Esta bien,-le da un corto beso y sale de la habitación.
Emily se queda allí sentada, sonriendo y cuando baja de las nubes se levanta de la cama con energía y se viste ( http://www.polyvore.com/emily_james/set?id=91296162 ).
Se dirige al baño, se peina y se maquilla un poco, y luego baja.

(...)
Ambos desayunan, Emily bebe su vaso de leche y Justin mientras come sus cereales favoritos.
-La casa esa muy silenciosa ¿no?-pregunta Emily rompiendo el silencio.
-Yo también lo creo, quizá no hayan llegado.
-¿Y dónde podrían haber dormido?
-No tengo ni idea.
-Luego miramos a ver si están dormidos en la habitación, porque en la tuya no estaba Allison ¿no?
-No, no estaba.
-¿Has acabado?-pregunta Justin.
-Sí, ya terminé.
-Pues vamos a mirar.
Ambos se levantan y suben las escaleras.
Entran en la habitación de Emily, está vacía. Le sigue el baño, también vacío. Entran en la de Susy, hay alguien en la cama de Katie. Justin entra y mira a ver quién es... Es Chaz.
Pero...¿qué hace aquí Chaz?
Justin sale de la habitación y cierra la puerta.
-Ahí están Chaz y Susy,-responde en voz relativamente baja.
-¿Y los otros dos?
Ambos miran hacia la habitación de Ryan, Justin y Chaz, y Emily se dispone a abrirla.
Se distinguen dos cabezas en la misma almohada. Parece ser que anoche hubo algo entre ellos.
De todas formas Emily se alegra por su amiga, al menos ha dado un paso con Ryan, porque se notaba que le gustaba mucho.
-Que lindos,-sonríe Emily mirándolos dormir.
-Sí, mucho,-dice Justin con cara rara y un tono de sarcasmo en su voz.
-¿Crees que pasó algo entre ellos anoche?
-No lo sé, pero cuando se despierte pienso bombardearlo a preguntas como él hace siempre conmigo.
-¿Contigo sobre qué?
-Sobre ti,-confiesa son mirarla a la cara, sino a aquellos dos dormidos.
-Vaya...-ríe Emily.
-No te rías,-susurra sonriente.
-Alli también hace eso, son prácticamente iguales, tal para cual.
Cierran la puerta y bajan al salón.

-Hoy volvemos ¿no?
-Así es,-responde Justin.
-Me lo he pasado genial,-sonríe Emily.
-Yo también, la verdad.

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CONTINUARÁ.
SIENTO MUCHO MUCHO MUCHO MUCHO EL RETRASO. DOS MESES DE RETRASO, LO SIENTO DE VERDAD, tengo excusas ._.
1.-No había imaginación.
2.-Lo tenía en el móvil y no había forma de pasarlo, así que lo he tenido que ir escribiendo y pasarlo aquí.
3.-Tampoco tenía tiempo, sé que es verano pero entre que tenía que presentarme a un teatro, el viaje de fin de curso y tal, no he podido.
Eso es todo, espero que me perdonéis, pero el capítulo es bastante largo ¿no? Eso recompensa :'3
Bueno, dejadme vuestra opinión sobre como ha estado y lo que queréis que pase, si queréis que se lo diga a Ian o que sigan en secreto...algún drama, discusión, algo triste, o romántico...lo que queráis yo leo vuestros comentarios y me gusta que deis vuestra opinión, así que hacerlo :3

Con Dios <3

jueves, 13 de junio de 2013

Capítulo 33

Aún era sábado, por la tarde. Estaban todos reunidos en el salón viendo un programa en la televisión.
-Oye, yo tengo ganas de salir esta noche, ¿quién se apunta?-pregunta Allison.
-Por mi bien,-sonríe Ryan.
-Yo me apunto,-responde Emily.
-Y yo,-dice esta vez Justin sonriendo.
-¿Todos?-pregunta Allison.
Todos asienten.
-Pues entonces voy preparándome que no me da tiempo.
-Si son las,-hace una pausa, Justin-siete y media. ¿Como no va a darte tiempo?
-Porque las chicas tardamos más,-dice esta vez Emily.
Todas suben a su habitación menos una que está en el sofá, observando a Justin. Es Katie.
-Justin,-consigue soltar.
-¿Qué?-responde sin dirigirle una mirada.
-¿Podemos hablar?
-Habla.
-A solas.
Este suspira y con pesadez se levanta del sofá.
Se van a la cocina y Katie habla.
-Verás, que yo no voy a salir hoy...
-Vale, ¿nada más?
-Es que quería que me llevases a mi casa, que no quiero estar aquí más.
-Claro y de camino te compro un helado,-responde irónico.
-Mira, no se que coño te pasa conmigo, yo no se que te he hecho sinceramente. De repente estás mal como que me quieres, ¿es que eres bipolar?
-¿Bipolar?,-ríe falsamente-. Te trato como te mereces.
-¿Pero que te he hecho yo?
-Solo recuerda, verás como lo sabes,-sonríe maliciosamente-, y claro que te llevaré, pero no a tu casa. Te dejaré donde nos bajemos todos, y no se habla más,-se gira y vuelve al sofá.
Katie mientras lo observa, observa cada movimiento hasta que cae en la misma posición de antes. Agacha la cabeza y sube a su habitación.
Llena de ira pega un portazo y cae en su cama llorando. No sabe que le ha hecho a su novio, no sabe que le pasa últimamente con ella, desde que apareció Emily. Ella tiene la culpa.
Se levanta llena de ira y se dirige a la habitación de Emily.
La abre y se la encuentra de pie frente a su armario, eligiendo la ropa.
-Emily,-dice con voz serena y enfadada.
-¿Sí?,-responde sin mirarla.
-¡Mírame!,-grita perdiendo los pocos nervios que le quedaban.
Esta lo hace y la observa, tiene el rimel corrido y la cara roja de ira.
-¿Que quieres?-posa una mano en su cadera.
-¿Que qué quiero? Que te alejes de mi novio, que no quiero ver que le tocas un pelo, me da igual si es tu amigo como si es tu vecino, él es mio,-habla mientras se acerca a ella- ¿Acaso no sabes que el amor es cosa de dos? ¿Por qué te metes entre nosotros?
-¿Que se supone que he hecho yo?-dice Emily serena.
-¿Que que has hecho? Meterte entre Justin y yo. Él es mi novio y tú tienes el tuyo, ¿por qué quieres quitármelo?
-¿Pero de que hablas, niñata?-dice enfadada.
-Solo digo la verdad, así que aléjate de él, ¿vale? Es una advertencia.
-Y si no lo hago ¿qué?-desafía Emily.
-Tú solo tienes que tentar a la suerte.-finaliza y se da media vuelta para irse.
Emily se queda impresionada por el pequeño arrebato de Katie. Sigue de pie mirando por donde ha salido Katie, dejándola con varias dudas en su mente. No entiende nada, y tampoco quiere hacerlo.
Así que decide elegir la ropa e irse a la ducha.

(...)
-Esto ya está,-dice Allison.
-Vale, gracias, no era capaz de pintarme el otro ojo, tía. No me salían iguales.
-Si es que soy imprescindible en tu vida ¿eh?-ríen ambas.
-Lo eres, sí,-admite Emily.

Ambas salen del baño, ya arregladas y se miran por última vez.
-Vas preciosa, cariño,-dice Alli.
-Tu vas mejor, cielo,-sonríe Emily.
-Ambas vais preciosas, anda bajad ya,-dice Susy pegando pequeños empujones.
-Espera,-dice Alli-. No te hemos visto Susy.
-Ni falta que hace, anda tirad ya,-ríe.
Se paran en seco y se vuelven hacia ella.
-Vaya diosa,-dice Emily.
-Que mentirosa tía.
-Ya lo creo que eres una diosa, vas increíble,-dice esta vez Alli-. Chaz va a caer a tus pies,-ríen por lo bajo.
-¿Estáis listas chicas?-dicen desde abajo.
-Sí,-todas responden al unísono y estallan en una carcajada.

Primero bajaba Allison, luego Susy y por último Emily.
Cuando todas estuvieron abajo todos se quedaron impresionados. No le quitaban el ojo de encima, iban preciosas.
-Joder, vaya diosas,-ríe Ryan observando a Allison.
-Ya lo creo, estáis increíbles, de verdad,-dice esta vez Justin que no puede apartar la vista de las delgadas curvas de Emily la cual iba así http://www.polyvore.com/fiesta_emily_james/set?id=83298489
-Estás guapísima, Susy,-dice Chaz con un poco de vergüenza en sus palabras.
-Gracias,-sonríe avergonzada.
-¿Vamos?
-Claro,-dice Ryan.
-Tú y yo vamos en mi coche y Alli, Ryan, Chaz y Susy en el de Ryan. Ah y Katie también va en el nuestro,-habla Justin dirigiéndose a Emily.
-Vale,-sonríe.
Salen de la casa en dirección a los coches. Emily, Justin y Katie con sus maletas se dirigen al coche de Justin.
Este abre el maletero y deja que Katie meta las maletas en él, mientras ellos dos se sientan en los asientos del piloto y copiloto. Esperan a que Katie termine y se monte para darle vida a su Range Rover.

(...)
Después de un largo viaje en el coche, paran en frente de una casa que debía ser la de Katie.
Ella se baja, suelta un simple "gracias" y saca sus maletas del maletero para posteriormente meterse en su casa.
Emily la observaba y se preguntaba por qué se habría querido ir de allí.
-Justin,-susurra aún mirando por la ventanilla.
-Mhm.
-¿Por qué se va?-vuelve la mirada hacía él que la mantiene al frente.
Se encoge de hombros.
-¿No lo sabes o no quieres contestarme?
-No lo sé. ¿A qué viene todo?
-A nada,-susurra.
Justin aparta la mirada de la carretera para mirarla segundos después la devuelve a su sitio.
-No te lo he dicho, pero,-carraspea y prosigue- estás preciosa.
Emily sonríe y lo mira.
-Gracias, tú también.
Muestra una media sonrisa y sigue conduciendo durante unos minutos hasta la fiesta a la que van.
Busca aparcamiento y se bajan a la vez del coche.
-¿Dónde están?-pregunta casi gritando al ver que la música de la discoteca estaba muy alta.
-Ni idea.-grita esta vez Justin-. Vamos dentro.
La agarra de la mano y la lleva hasta dentro de aquella pequeña fiesta.
Sonaba una canción muy pegadiza que hacía que los pies te bailasen solos.
-Vamos,-Emily lo empuja hasta la barra.
-¿Que te pongo?-pregunta el camarero.
-A mi ron con coca-cola.-responde Justin.
-¿Y a ti, preciosa?-se dirige a Emily.
Muerde su labio pensando.
-Lo mismo,-dice indecisa.
Nunca probó el alcohol, quizás ya sea hora de hacerlo.
-¿Eso que has pedido está bueno?
-A mi me gusta,-responde Justin con indiferencia-. ¿Nunca lo has probado?
Emily niega.
-Siempre tiene que haber una primera vez,-sonríe para tranquilizarla-. Tampoco está tan malo.
Emily asiente y espera a que aquel chico le traiga su bebida.

Mas tarde las trae y las deja encima de la barra.
-Muchas gracias,-responde Emily con una sonrisa.
-A ti, guapa,-responde el chico y se va.
-Vamos pruébalo,-dice Justin con una sonrisa de confianza.
-¿Estás seguro?
Asiente.
Emily se acerca el vaso, lo huele y posteriormente le pega un buche. Nota como le baja el líquido por la garganta y como le quema un poco, pero puedo soportarlo además de que tiene un buen sabor.
-¿Que tal?-pregunta Justin, pegando un sorbo de su vaso.
-No está mal.
Él sonríe.
-Vamos a buscar a estos,-dice agarrándola de la mano y empujándola a la pista.
Suena una música muy pegadiza, Emily mueve su cuerpo de vez en cuando, sólo cuando paran a mirar donde están.
-No los veo,-grita Justin.
-¡Allí!,-dice Emily señalando a una parte de la barra.
Ambos andan hacia ellos.
-¿Anda que como os perdáis quien os encuentra?-dice Justin.
-Llevamos aquí un buen rato,-responde Ryan.
-Pues no os hemos visto,-dice esta vez Emily.
-¿Que es?-le pregunta Alli a Emily.
-Es ron.
-¿Tu bebiendo?-se sorprende.
-Es hora de romper las reglas,-ríen.
-¿Bailamos?-pregunta la mejor amiga.
-Vamos,-ambas salen a la pista.
Justin se sienta en la barra a charlar con los chicos, o a al menos intentarlo.
Apoya sus brazos sobre la barra y observa como baila Emily y Allison, aunque solo tiene ojos para Emily.
Susy se une poco después y todas bailan al ritmo de la música de Conor Maynard "Turn Around", la cual es muy pegadiza.
Observa como Emily se mueve de arriba a abajo, eleva sus brazos y ríen todas. La felicidad irradia por su cuerpo. Estaba tan preciosa así.
-Vamos tío, acércate a ella,-le da un codazo Ryan, mientras eleva la voz por encima de la música.
Niega con la cabeza.
-Vamos, tío,-le sigue insistiendo.- O te la quitarán, dice mirando hacia ella y como un tío la agarra de las caderas.
A Justin le recorre una ira momentánea y se levanta del asiento dirigiéndose a ella. Emily está demasiado entretenida bailando además de los efectos que le está dejando el alcohol pues no se da cuenta de quién está toqueteandola por todo su alucinante cuerpo.
-Eh, tú, quítale las manos de encima,-grita por encima de la música empujando a aquel tipo.
-Eh, ¡¿que coño haces, tío?! Yo la vi primero,-grita esta vez él, desafiándole.
-He dicho, que te apartes de ella,-dice sereno y en ese momento se gira Emily, la que se para en seco al presenciar a Justin tan enfadado.
Ambos se miran con mirada venenosa mientras se fulminan, Emily intenta llamar la atención de Justin empujándole pero él se mantiene en su sitio firme sin hacer un movimiento.
-¡Justin, joder! ¡Muévete!,-dice Emily haciendo fuerza sobre él.
Este desvía la mirada hacía ella un segundo y se encuentra con sus ojos, esos ojos azules que le hipnotizan. Deja de ejercer fuerza sobre él y Emily lo arrastra fuera de la pista y de toda aquella gente.
-¿Se puede saber que te pasa?-grita para que la oiga.
-¿No estabas notando a aquel tipo? ¡Emily, te estaba tocando! Si de verdad respetas a tu novio no debes hacer esas cosas,-dice sereno pero a la vez con un poco de chispa de su ira todavía un poco mal controlada.
-Lo vi,-grita ella,-pensé que eras tú,-susurra.
-¿Qué?-grita Justin.
Ella niega con la cabeza.
Justin la observa y la saca de aquella infernal música para estar un poco más alejados de toda aquella gente.
La aparta a una esquina.
-¿Que te pasa?-pregunta aún alarmado.
Ella niega con la cabeza como momentos antes hizo.
-¿Que me habías dicho allí dentro? No te oí.
-Nada,-susurra y desvía la mirada de sus ojos.
Obviamente Justin sabe que le oculta algo.
-Dímelo, Emily.
Suspira y lo mira, observa sus facciones, está claramente alterado con el ceño fruncido y los ojos oscuros.
-Dije que no me aleje porque,-hace una pausa traga saliva y él arquea las cejas animándola a seguir,-porque...porque pensé que eras tú.
Justin se paraliza, no sabe si ha oído bien.
-¿Cre-creías que era yo?-tartamudea.
Ella asiente.
Suelta una risita un poco sarcástica, que descoloca aún más a Justin.
-Estas borracha,-dice él manteniendo aún las manos en los hombros de Emily.
Ella niega sonriendo.
-Sí, lo estás.
-No, Justin, no lo estoy, no tengo que estar borracha para querer que seas tú el que me toque, ¿no crees?-sigue sonriendo y Justin la mira a los ojos, obviamente está un poco mareada por el alcohol, no es consciente de lo que dice.
-¿Te estás oyendo? Tienes novio Emily.
-No se enterará de lo que he dicho ¿no?-ríe.
Justin muestra una media sonrisa, pero no por lo que ella dice sino por cómo lo dice. Está borracha y no es consciente de lo que está diciendo.
-Anda vamos dentro,-le agarra la mano pero ella no se mueve.
Justin gira sobre sus talones y la mira con el ceño fruncido.
-¿Me dejas hacer una cosa?-pregunta en su murmullo.
Él asiente un poco asustado por lo que se le ocurrirá a su amiga.
Ella se mueve en su dirección un poco tambaleante y se planta frente a él. Sube su mano por la chaqueta de Justin y las pone detrás de su cuello, mientras él permanece quieto y con los ojos alerta.
Emily levanta la cabeza y observa su rostro, tiene los ojos ligeramente abiertos, la boca entre cerrada y respira entrecortadamente. Libera su mano que agarra Justin y la sube por su brazo, hasta su hombro y colocarla detrás del cuello justo como la otra.
-¿Estás segura de esto?-pregunta Justin alarmado por el atrevimiento de Emily.
Ella asiente aún con esa sonrisa en la cara de estar un poco mareada por el alcohol, el humo y el ruido.
Este lleva sus manos a la cintura de ella y espera a que Emily de el paso.
Ella se inclina lentamente observando cada movimiento y cada expresión de Justin el cual está muy quieto. Apoya su frente contra la de él y lo mira a los ojos.
Justin se lame lentamente los labios, está nervioso.
-Tienes que estar muy mareada para hacer esto, Emily,-dice con la voz ronca y llena de deseo.
Ella niega aún sonriendo.
Cierra los ojos un momento y junta sus labios con los de Justin, este abre un poco los ojos de repente y luego los cierra para saborear a la chica que lo está volviendo loco.
Emily mueve su cabeza hacia la derecha y Justin lo hace hacia la izquierda, le roza el labio con la lengua pidiendo permiso para entrar y ella accede.
Ambas se juntan en una lucha por el dominio total.
Se separan un segundo para coger aire y vuelven a juntarse.
Justin se mueve hacia la pared, donde empuja a Emily contra esta y su cuerpo. Ella jadea y vuelve a juntar su boca con la de Justin el cual es insaciable.
Justin inmoviliza el cuerpo de Emily con su cadera y sube las manos hasta su cara, la que coge con ambas y la acaricia con los pulgares.
Ambos se separan e intentan conseguir el aire que les falta.
Siguen con los ojos cerrados y las frentes juntas, intentando construir lo que acaba de pasar y que sus mentes no enlazan.
Por un segundo Justin sonríe y abre los ojos, observando -aún pegada a la pared y él contra ella- a Emily la que sigue con los ojos cerrados pero también tiene una sonrisa en su cara, la misma sonrisa de siempre.
Abre lentamente los ojos y ambos se encuentran, echan chispas y en los de Justin se refleja el deseo mientras que en los de Emily es una mezcla entre alcohol y felicidad.
-No deberías de haber hecho eso.-murmura Justin con la voz ronca y entrecortada, y con sus manos sobre la cara de ella.
-¿Y por qué no?-pregunta ella aún sonriendo.
-Primero, porque tienes novio. Segundo, porque yo también aunque no me importe, y tercero porque si alguien nos ve y lo va diciendo por ahí, estamos perdidos.
-¿Desde cuando te importa lo que la gente dice?
Él se queda callado y cierra los ojos un segundo.
Encoge los hombros.
-Quizá no me importe tanto, pero a ti si debe de importarte. Ah y cuarto, porque no sabes lo que estás haciendo y sé que mañana puedes arrepentirte.
-Sí se lo que estoy haciendo Justin. Te estoy besando ¿no?-ladea la cabeza sarcásticamente.
Él asiente sonriendo.
-Pero sé que mañana no te acordarás de nada y tendré que decírtelo y....no te va a gustar.
-¡Basta! Estoy haciendo lo que debería haber hecho hace mucho, déjame romper las reglas por una vez, joder,-grita mientras le agarra la cara y lo atrae hacia ella para volver a besarlo intensamente.
Ambos vuelven a moverse sincronizadamente, vuelven a unirse como hace minutos estaban, jugando con la boca de cada uno. No se separan en ningún momento, ni siquiera para coger algo de aire que llevarse a los pulmones.
Justin vuelve a pegarse a ella y a la pared, fuertemente mientras con una mano agarra su barbilla y con la otra la cintura. Ella apoya una mano en su hombro y la otra por debajo de las costillas acercándola a ella lo máximo posible, tanto que ni una hoja de papel cabría entre ellos.
De repente algo los interrumpe, algo está vibrando en el bolso de Emily, ella abre de repente los ojos y aparta la boca de la de Justin.
Abre el bolso y coge el teléfono, en cuanto mira la pantalla se le cambia la cara.
Es Ian.

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CONINUARÁ.
Espero que os guste, de verdad que siento muchísimo el retraso, estoy en la temporada final y tengo que aprobar si quiero graduarme, espero que lo comprendáis.
Y bueno he hecho este capítulo más largo espero que sea así.
Otra cosa me han quitado el tuenti, así que si me teníais agregada agregadme a este: Laura Forever Young y si me aceptan la petición del cambio de nombre buscadme por Lau Bieberedition por si no os salgo en el otro ¿vale?
Espero que me perdonéis la tardanza y este capítulo es bastante emocionante ¿no? ¡YA ERA HORA DE QUE SE BESARAN! *confetis, cohetes, aplausos*
¿Que pasará con Ian? ¿Se habrá enterado? Lo veremos en el próximo capítulo ;)
Ah y no os asustéis si no subo, porque muchas me decis que pesabais que la había dejado, pero si la dejo espero que no que pienso avisar con una entrada por aquí ¿vale? Incluso si lo hago temporalmente, siempre avisaré.
Seguidme en twitter: @conkdejustin https://twitter.com/conkdejustin
Preguntadme lo que queráis en ask: http://ask.fm/LauLoveBieber
Y bueno yo creo que eso es todo ¿no?
Disfrutad de lo que queda de vacaciones que a mi solo me queda un examen y podré subir más a menudo.
Otra cosita más, echadle un vistazo a esta otra novela, porfis: http://enchantedtomeetyounovela.blogspot.com.es/
Ah y otra cosa, BUENA SUERTE PARA LOS FINALES, QUE LOS APROBÉIS TODOS.

Con Dios <3
PD: He vuelto a cambiar el blog, no me convencía como estaba :3