Hoy es otro aburrido día en el instituto para Emily.
Se levanta después de escuchar sonar su despertador, al que ya le esta cogiendo algo de manía.
Se levanta de la cama estirando cada músculo de su cuerpo, se dirige al baño para asearse.
Se cepilla el pelo y se lo recoge en una cola bien alta, luego se lava la cara y vuelve a su habitación, para vestirse e ir a clase.
Busca en su armario algo para ponerse y al final se decanta por algo así: http://www.polyvore.com/emily_james/set?.locale=es&id=57195874
Cuando acaba de vestirse baja a la cocina, donde la espera su madre con el desayuno preparado.
Se sienta en una de las sillas de la cocina y desayuna tranquilamente.
-Cariño, tenemos que hablar contigo...-le dice no muy convencida, su madre.
-¿Sobre que mamá?
-Verás....a tu padre le ha salido trabajo...
-¡Eso es genial!-dice ella muy contenta.
-No es tan genial...porque es en California.
Emily se quedó paralizada, tendría que dejar todo esto, todos sus amigos y amigas de aquí e irse a California, donde no conoce a nadie...eso no le gusta nada.
Se levanta muy enfadada de la mesa y va corriendo a su habitación.
¿Como pueden hacerle esto? Con lo que le costó hacer amigos cuando su padre las hizo mudarse de Irlanda.
Esto no le puede estar ocurriendo a ella.
Se sienta en su cama y esconde la cabeza entre sus manos, intentando no llorar, pero es algo en vano, porque al mínimo pensamiento de todo lo que tiene que dejar en Chicago le salen las lágrimas.
De repente llaman a la puerta, es su madre.
-¿Puedo pasar?
Ella no contesta, con lo que la madre se lo toma como un sí y entra.
-Mira cariño, se que te va a costar dejarlo todo aquí, pero le ha salido trabajo a tu padre fuera y tenemos que mudarnos, sólo queremos lo mejor para ti.
-Sí claro, si lo mejor es dejar toda una vida aquí por un misero trabajo que le hayan dado a papá en California- dijo bastante enfadada.
-Lo siento, ahora arréglate que tienes que ir al instituto.
Ella seguía cabreada, se fue al baño se secó las lágrimas y se cepilló los dientes. Seguía sin creer lo que ocurría, ¿como pueden mudarse así como así y dejarlo todo aquí? No lo comprendía.
Mientras tanto en California, Justin se preparaba para ir a clase. Se puso un pantalón vaquero blanco largo, unas supra negras, una camiseta blanca y su chaqueta de cuero negra. Se fue al baño y se peinó como siempre lo había echo. Luego bajó a desayunar con su madre.
-Buenos días, cielo-dijo su madre como siempre muy contenta.
-Buenos días madre sexy- le contestó este dándole un beso en la mejilla de su madre.
-Hoy tienes que recoger tu habitación ¿vale? No te lo quiero decir mas veces- soltó ella sin venir nada a cuento, lo que provocó una risa en Justin.
-Lo digo en serio Bieber. Tu cuarto tiene que estar recogido- dijo ella amenazándole con el dedo índice.
-Sí sí...lo recogeré- dijo Justin elevando las manos y encogiéndose de hombros.
-Ahora desayuna y a clase- dijo ella volviendo a lo suyo.
Se sentó a la mesa y desayunó, luego recogió lo que manchó y se dispuso a irse.
-Mamá, me voy- gritó desde la entrada dispuesto a irse.
Justin salió de su casa, cogió las llaves de su Range Rover que le regalaron por su décimo sexto cumpleaños, se sentó en los asientos tapizados y le dio vida.
Llegó a aquel instituto al que tenía tanto asco, se bajó del coche y fue con sus amigos que estaban en la puerta principal haciendo tonterías, como todos los días.
-Eh, bro- gritaron, Justin se giró y vio al rubito de ojos azules, Ryan.
Al cual saludó como siempre.
Chocó los puños a cada uno de los presentes.
Alguien le tocó la cintura por detrás, algo que hizo que Justin se estremeciera, se giró y vio a Katie.
La chica con la que se lió ayer por la tarde, ella sonrió, pero parece ser que nadie entiende que él sólo quiere a las tías para enrollarse, y para nada más. Este no mostró ninguna muestra de afecto, lo que hizo que Katie se extrañase y corrió con sus amigas hacía dentro del instituto.
Parece ser que nadie entiende a nuestro chico malo.
En otra parte del mundo, concretamente en Chicago.
-Sí chicas...me temo que no nos volveremos a ver- dijo Emily casi soltando una lágrima.
Todas corrieron a abrazarla, no querían separarse de su amiga, había influido demasiado y esto ahora sería algo que no superarían. Para Alli ella es lo mejor que ha pasado por su vida, para Lisa es la mejor amiga y la persona que le comprende y para Sam, pues Sam sin Emily no es Sam.
El timbre que anunciaba que acabó el descanso sonó y todas se levantaron y entraron a clase. Se sentaron en sus respectivos sitios y de nuevo a dar materia, aunque si lo piensa, ¿por que sigue dando materia si dentro de nada se iría? Esto no le serviría en su próximo colegio.
Justin seguía en su mundo, mientras la profesora de Mates daba clase el estaba entretenido mirando a una chica sentada en la primera fila, esa chica le ha llamado mucho la atención, y no ha tenido la oportunidad de hablar con ella.
Supongo que en el descanso lo hará.
Y como siempre dice "caerá a sus pies". Porque es otra de las miles de chicas que tiene a su alrededor, pero otra vez la irritante voz de la profesora lo saca de sus pensamientos.
-¿Verdad señorito Bieber?- le preguntó la vieja amargada.
-Sí, sí...-dijo poniéndose derecho en la silla y pasando de la profesora.
Esta suspiró, no sabía que hacer con él, era un caso perdido.
Volvió con su clase y él se volvió a sumergir en su mundo.
Y cuando se dio cuenta ya sonó el timbre del descanso, menos mal.
Salió al pasillo con sus amigos, se dirigió a su casillero y dejó la maleta y demás, cogió su desayuno y salió al patio. Buscó con la mirada a la chica de antes, que por cierto no sabía como se llamaba y lleva en su clase como un mes.
Por fin la ve en un banco sentada, se despide de los chicos y se dirige a ella.
Las amigas que estaban sentadas con ella se van riendo por lo bajo, por lo que Justin reacciona poniendo los ojos en blanco.
-Hola, preciosa- dice mientras se sienta con ella.
-Hola- dice tímida.
-¿Como te llamas?-pregunta el muy descarado.
-Pues me llamo, Nicole, y me sorprende que aún no sepas mi nombre ya que estas en mi clase- contesta ella algo molesta.
Pues si que tenía carácter la tal Nicole.
-Oye, ¿te apetece quedar esta tarde?- le dice sin vergüenza.
Ella hace el gesto como si se lo pensara y a los segundos responde.
-Me parece bien- sonríe.
Justin sonríe victorioso.
-Pues nos vemos en el parque de aquí en frente a las seis ¿te parece?- contesta risueño.
Ella asiente y Justin se levanta y se dirige a sus amigos.
Que fácil es ligar para él, como siga así el cielo lo tiene ganado. Aunque él piensa que ninguna chica puede resistirse a él y si alguna vez encuentra a alguna, no es humana.
Las clases pasan rápido para nuestra protagonista, Emily. Cuando llega a casa no dirige ninguna palabra a sus padres y se va directamente a su habitación, aún sigue enfadada.
Cuando está en ella tira la maleta a un lado y observa la habitación, había pasado tantas historias aquí, que se le hacía raro dormir en otro sitio, aunque en el plan que lleva seguramente tendrá que ir acostumbrándose.
Ella se llevo casi toda su infancia y parte de la adolescencia en Chicago, por eso le era extraño dejar este lugar, cuando ya se había acostumbrado a estar aquí.
Cogió cada póster que tenía en su habitación y los arrancó de la pared sin hacerles ningún daño. Cogió una caja de la mudanza que estaba escondida en su armario, que imaginó no tener que volverla a usar nunca y metió en ella todas sus cosas. Lápices, libros, pósters, todo lo que tenía en aquella habitación. Hasta que alguien llamó a su puerta e hizo que se sobresaltase.
-¿Quien es?- preguntó seria.
-Soy mamá, cariño.
Ella no contestó ahora mismo quería estar sola y recoger sus cosas.
Su madre entró y la vio recoger de tal manera que se entristeció, para ella tampoco era fácil dejar este lugar, había vivido aquí tanto tiempo que le pasaba igual que a Emily, le costaba dejar esto.
-Cariño, yo siento mucho todo esto...
-No sientas nada, es el trabajo de papá, hay que respetarlo-dijo de mala manera Emily- ¿Se puede saber cuando nos vamos?
-Dentro de una semana.
-Oh genial, me despediré de mis mejores amigas en tan sólo una semana, me parece muy bien-volvió a decir metiendo sus peluches en la caja.
-No hace falta que recojas todo ahora-dijo su madre aún triste por su hija.
-No mamá, prefiero recoger ahora y no tener que hacerlo dentro de una semana, no compliques mas las cosas por favor-dijo Emily secamente.
-¿No vas a comer?
-¿Para que? Ya lo haré en California-contestó Emily.
-¿No piensas comer en una semana?
-Puede ser.
Cuando ya no supo que meter mas en la caja se sentó entre un suspiro en la cama, se tapó la cara con las manos y apoyó los codos en sus rodillas. Esto era tan difícil para ella, todo esto la superaba.
Pensaba que ya había encontrado la estabilidad que necesitaba su familia. Pero estaba equivocada.
Su madre se acercó a ella y se sentó a su lado, le pasó el brazo por el hombro acariciándole la espalda.
-Se que todo esto te supera, pero tendrás que acostumbrarte-dijo su madre intentando tranquilizarla.
Ella no dijo nada, seguía sumergida en sus pensamientos.
-Mira mamá, sabes lo mucho que me cuesta hacer nuevos amigos. Y pensé por un momento que este era el final de las mudanzas...pero no. Tenía que venir quien fuese y darle a papá un trabajo en California-dijo sin ánimos.
-Lo sé hija, sé lo que te cuesta hacer amigos...pero si tenemos la oportunidad de un trabajo mejor, entiende que papá la aprovechará.
-¿Y no puede ser aquí?
-No Emily, lo siento-dijo su madre levantándose de la cama- Si tienes hambre abajo está tu almuerzo.
Y justo después de decir esto su madre salió de la habitación.
Ella suspiró y se echó hacia atrás en un suspiro.
No quería por nada del mundo irse de aquí.
Las seis, y todavía no se ha vestido nuestro protagonista. Quiere hacer esperar a la chica con la que se enrollará esta tarde, pero a él le da igual con tal de besar a otra chica más y hacerla feliz.
Se levanta de la cama y deja el móvil a un lado, se mete al baño y se desviste. Ahora se va a duchar.
En unos diez minutos y por no estar más tiempo en la ducha, sale con una toalla enrollada a su cintura. Se seca un poco y se echa su desodorante preferido. Luego se viste con un pantalón negro, unas supras rojas una camiseta blanca y una sudadera roja con la inicial de su apellido, la "B".
Después de vestirse vuelve al baño y se arregla el pelo, lo seca con el secador y lo deja tal y como está. No necesita hacerse nada.
Baja al salón y busca a su madre, pero no está, se dirige a la cocina y en el frigorífico ve un papel pegado. Lo lee.
"Justin, hijo. He salido a comprar varias cosas, pronto volveré, si necesitas dinero ya sabes donde hay. Besos, mamá"
Vuelve a pegar el papel en la nevera y sale pitando de su casa, se monta en su Range Rover, y le da vida.
(...)
Busca con la mirada a la tal Nicole, y la ve sentada en un banco impaciente, a Justin le sale una sonrisa.
Aparca su coche y sale de él.
A paso lento se va acercando al banco, el cual está de espaldas a él. Con lo que la chica no puede ver a Justin.
Este se acerca sigilosamente por detrás y le de un beso en el cuello, ella se estremece y se gira. Cuando ve a nuestro chico malo sonríe y se sonroja.
Él no está para nada nervioso, esto lo ha echo varias veces, así que no tiene de que preocuparse.
Se sienta con ella y pasa su brazo por detrás de esta. Ella lo mira con deseo, y él se va acercando poco a poco a ella. Hasta que juntan los labios. Llevan un ritmo lento entre los dos, ninguno tiene prisa, y la que más está disfrutando del beso es Nicole. Que por dentro están saliendo fuegos artificiales.
Hasta que una voz hace que los dos se separen. Era esa tal Katie, que al verlos besarse a gritado el nombre de Justin con mucho desprecio.
-¿Se puede saber que haces?-pregunta enfadada.
-Besarme con...¿Nicole eras? Sí, Nicole.
-Pero si estás conmigo-dice Katie mas enfadada.
Justin se empieza a reír a carcajadas, nadie sabe todavía que Justin sólo quiere a las tías para liarse con ellas, nada más.
-Katie...mira, yo no salgo contigo, lo de ayer fue sólo un beso-volvió a reír él.
Ella se cabreó y le pegó una bofetada que le quitó la risa. Se marchó corriendo y él se rió. ¿Es que nadie entiende, que no quiere novias?
Volvió a sentarse en aquel banco y siguió con lo que estaba haciendo.
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CONTINUARÁ.
Espero que os guste este primer capítulo, y espero tener muchos comentarios ¿va?
Se que es el primero y no me ha salido muy bien que digamos, pero os aseguro que mas adelante serán lo mejor.
Y bueno, esto es todo no voy a decir mas nada, besos.
Con dios <3
Hola guapa ! yo era una lectora de tu otra novela y ahora de esta :)
ResponderEliminarPara ser el primero esta bastante bien , asique siguente y haber si esta no la dejas como la otra que me.gustaba tanto :$
Besos guapa ! :)
Pero que dices, que no te ha salido bien, este capitulo esta genial, me ha encantadoo, Siguienteee!! Besos <3
ResponderEliminarEs verdad que este capitulo esta bien, no no esta bien sino genial. Me a encantado. Me dio mucha pena que dejaras la otra ya que me encantaba :( pero bueno seguro que esta tambien me encanta! Asi que siguiente guapa! Besos
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