jueves, 27 de diciembre de 2012

Capítulo 22

Lo miré a los ojos, le agarré el brazo y tiré de él hasta llegar a un lugar más lejos de la carretera. Más privado.
-Aquí esta bien-susurro casi para mi.
-¿Y bien?
Suspiro pesadamente y prosigo.
-Te lo contaré, pero de aquí no puede salir...
Asiente y comienzo.
-Verás, yo hace dos años tuve una relación, con un chico, David. Al que yo quería con todo mi corazón....un inesperado día me dijo que pasaríamos la tarde en su cuarto. Yo como tonta le hice caso y fui con él. Tampoco pensé que llegaría este día pero así fue. Fuimos a su casa y subimos a su cuarto, empezamos a jugar y a tontear hasta que me comenzó a besar sin control, antes había bebido con los amigos...pero a tanto no pensé que llegaría.

>> Me manoseaba y me besaba por todas partes, yo me resistía, pero me tenía contra la pared y no podía moverme. Varias veces le grité que parara pero decía que no lo iba a hacer, que me dejase llevar, que too saldría bien, yo no estaba preparada para dar ese paso evidentemente, pero él quería darlo.
Me resistía tanto como podía, incluso llegué a empujarle pero me dio un golpe contra la pared y me dejó aturdida. Me cogió en brazos y me puso en la cama, cuando pude recuperarme o quité de encima de mi y me fui de allí llorando desconsolada -las lágrimas comenzaron a caer de mis ojos sin cesar- y decidí no volver a hablarle hasta que no me pidiese perdón.
-¿Y por eso es por lo que llorabas y has salido corriendo?
-En parte sí, ya que ahora cuando he salido corriendo ha sido porque Ian ha echo lo mismo y me he asustado y he salido a correr. Pero no tiene importancia -sollozaba- ya lo tengo superado, sólo que me dio miedo.
-Tranquila, ven aquí-me dijo abriendo sus brazos y acercándose a mi.
Acepté su abrazo y comencé a llorar en su pecho. Mientras él acariciaba mi espalda.
-No llores más, tranquila-susurraba- ya pasó todo.
Retiró mis pelos de la cara y me miró, yo hice lo mismo quedando a pocos centímetros de su boca.
Sonrió y eso me tranquilizó.
-Sabes que me tienes aquí para lo que sea ¿vale? Si necesitas hablar, hazlo conmigo.
-Gracias, Justin.
-No tienes por qué dármelas.
-De todas formas, gracias por escucharme, necesitaba sacar esto dentro de mi.
-De nada.
Suspiré y me puse derecha, sonriendo sin parar, es un buen chico.
Se acercó a mi y puso su mano en mi mejilla, secando con el dedo pulgar mis lágrimas que momentos antes cayeron de mis ojos.
-Gracias por todo, Justin, eres el mejor de verdad-sonreí- eres un buen amigo.
Me devolvió esa sonrisa, una sonrisa grande y sincera, me encantaba, en ese momento algo dentro de mí se accionó lo que hizo que un cosquilleo se levantase de mi estómago.

(...)
-Así que soy tu amigo ¿no?-rió.
-Si quieres-reí con él.
-Claro que quiero, tonta-dice abrazándome de nuevo.
Estábamos en mi casa, me acompañó hasta ella, y por el camino nos compramos un helado. Me sentí a gusto y bien por un momento. Me había desahogado, me había quitado un peso de encima, y me sentía muy bien, ahora sé que puedo confiar en Justin. He descubierto que es un buen chico y muy buena persona, pero sólo cuando quiere y se lo propone.
-Mis padres no están, si quieres podemos jugar a algún juego de mesa que tenga por aquí. ¿Que te parece?-le pregunto.
-Me parece bien-sonríe.
Me subo en una silla y comienzo a buscar por los muebles.
-Tengo el tribial, el monopoli, el party & co, el ajedrez, el parchís....
-El parchís.
Cogí el juego, lo bajé de la estantería y lo puse en la mesa.
-Me pido el rojo-dije.
-¿No hay morado?-dijo haciendo pucheros.
Reí.
-No, pero hay azul que se le parece-reí de nuevo.
-Pues me pido el azul-sonrió.

(...)
-Meto esta en casa, y me cuento 10....te como esta-sonrió- y me cuento 20-ríe mientras mueve la ficha.
-Que suerte tienes siempre...-digo intentando cabrearme.
-Soy muy bueno jugando al parchís-dice con aires de superioridad.
-Hasta que yo gane-río mientras muevo mi ficha.
Justin pilla el dado y lo lanza, le ha tocado seis. Mueve la ficha y vuelve a tirar, le vuelve a tocar otro seis.
-Al próximo seis que te toque, esa ficha muere-río malvadamente.
-No me tocará otro seis, tranquila-sonríe y vuelve a lanzar.
Y por sorpresa le toca ese seis esperado y yo me río en su cara.
-¿Que decías, Bieber?-sonrío victoriosa.
-Ya saldré de mi casa ya....-ríe conmigo.

Estuvimos así un buen rato hasta que gané yo y metí todas mis fichas en la casa.
Miré la hora de mi móvil, eran las ocho de la tarde y cuando me fijo bien tengo 7 llamadas perdidas, las miro, son de Ian. Seguramente no me sonó porque estaba en silencio.
-Pues, yo me voy Emily-dice Justin- mi madre me ha mandado un mensaje diciéndome que donde estoy, ya nos veremos en clase-sonríe y deposita un beso en mi mejilla.
-Adiós-sonrío.
Me dirijo a la puerta y se la abro para que pueda salir, y así hace.
-Adiós otra vez-me dice.
Me despido con la mano y cierro la puerta detrás de mi.

Cojo el móvil de encima de la mesa y llamo a Ian.

·Llamada·
-Menos mal que me lo coges-dice algo cabreado.
-Perdón, no lo escuché.
-Llevo llamándote desde que te fuiste, ¿donde estabas?
-En mi casa.
-¿Y no te enteraste?-dijo alterado.
-No, te he dicho que no, que no me enteré, lo tenía en silencio-grité.
-¿Por que te fuiste? ¿Que te hice?
-No es por tu culpa, y me fui porque no quería estar allí, me sentía incómoda.
-No te creo.
-Pues es la verdad.
-¿Estuviste con él?
-¿Con quién?-grité
-Con Justin, ¿con quien si no?-dijo un tanto cabreado.
-Sí, estuve con él. ¿Por que? ¿Es que acaso no puedo estar con otro chico que no seas tu?
No dijo nada.
-Eres muy posesivo y no me gustan los chicos así.
-No soy posesivo, sólo estoy protegiendo lo que es mio.
-Aún no soy tuya. Si lo fuera me respetarías.
-Yo te respeto, Emily. Te respeto muchísimo, pero no aguanto que estés con él. Porque ya te besó una vez, ¿y si lo hace otra vez?
-Pues vas a tener que aguantarte, porque estoy haciendo un trabajo con él y porque ahora somos mas amigos que nunca, él me ha ayudado mucho y me ha comprendido.
-¿Y yo no?
-No es lo mismo.
-Esta bien, lo que tu digas, adiós.
-Adiós.
·Fin llamada·
Solté el teléfono en la mesa, cabreada ahora mas que nunca.
¿Como puede hablarme así? ¿Que le hice yo? ¿Es que acaso no puedo estar con Justin? ¿Sólo existe él? miles de preguntas rondaban mi mente, una tras otra y todas sin respuesta.

---------------------------------------------------------------------------
CONTINUARÁ.
Espero que os haya gustado y siento mucho no haber subido antes, estaba sin imaginación y ahora que empiezan las vacaciones pues me cuesta mas escribir, porque no tengo apenas tiempo.
De veras que lo siento mucho.
Pero aquí tenéis otro capítulo que me ha costado hacerlo, así que espero que os guste.


domingo, 23 de diciembre de 2012

Carta de Justin a sus fans.

¿Cómo puedo empezar a daros las gracias por hacer posible este viaje? Cada una de vosotras sois My Favourite Girl por un motivo diferente, porque todas y cada una sois especiales a vuestra manera. Vaya donde vaya y haga lo que haga, intento contactar con tantas de vosotras como me es posible. Si estáis en la primera fila de un concierto, podría extender el brazo y agarraros de la mano. Si os presentáis fuera del recinto después de la actuación, podríais acabar empapadas en una de nuestras épicas batalla de agua.

Podríais estar hablando con vuestros amigos en Twitter y decir que sólo tenéis una oportunidad entre un millón de contactar conmigo y que resulte que os estoy siguiendo. Mis sueños también fueron una vez de una oportunidad entre un millón, pero tal y como he dicho en una de mis canciones: Nunca digas jamás. No puedo olvidarme de que nada de esto habría sucedido de no ser por vosotras. Por eso quiero compartir esta historia con mis fans: para que podáis vivir la experiencia conmigo, lo bueno y lo malo, las sonrisas y las lágrimas. Habéis estado ahí desde el principio. Ahora que vais a ver y a sentir lo mismo que he visto y he vivido yo, espero que creáis que los sueños más grandes se pueden hacer realidad. Yo lo vivo a diario. Y es gracias a vosotras.

Os quiero,
Justin.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Capítulo 21

|Narra Emily|
Estaba mirando por la ventana, y limpiándome alguna lágrima que me calló, cuando veo a alguien asomado a la ventana de la habitación de Justin. Es él.
Me ve y me saluda, intento sonreír, pero me es imposible.
Se gira y se mete hacía dentro.
Cuando vuelve a salir lo veo con un cuaderno y en una hoja escrito:
"¿Que te pasa?"
Me giro y cojo otro cuaderno de encima del escritorio y escribo.
"Nada"
Se vuelve a girar y vuelve a escribir.
"Se que te pasa algo, te he visto llorar"
Suspiro y me vuelvo a girar y a escribir.
"No puedo contártelo"
Se vuelve a girar y pega el cuaderno a la ventana.
"¿Es por Ian?"
Escribo un "No" y él se vuelve a girar.
"Cuéntamelo, por favor, puedo ayudarte" Vuelve a escribir.
Me vuelvo a girar y escribo sobre el cuaderno y lo pego de nuevo a la ventana.
"De verdad que quisiera, pero no es nada importante"
Me vuelvo a girar para terminar la conversación y bajo al salón.

|Narra Justin|
Cuando me vuelve a escribir "De verdad que quisiera, pero no es nada importante" me giro para decirle "Quiero hablar contigo" pero cuando me vuelvo a girar, ya no estaba, dejo el cuaderno a un lado y me siento en la cama.
Cogí mi móvil y llamé a Ryan, para quedar este sábado para hacer skate. Y ahora que me acuerdo había quedado con Katie, dios que pereza, pero tengo que ir porque si no mañana me monta un pollo.
Me metí en el baño y encendí el grifo, el agua caía muy fría, así que esperé a que se calentara mientras me miraba al espejo. Enredé los dedos en mi pelo y subí a mano, para ponerlos en punta. ¿Como puede querer a Ian, si no es ni la mitad que yo? De verdad que no entiendo a las chicas.
Me desnudé y me metí en la ducha, y mientras me caía el agua seguía pensando, en ella, en qué puedo hacer para tenerla, o al menos conseguir que me bese como quiero que lo haga, pero nada, sólo se me ocurre que deje a Ian o hacerme amigo suyo.
(...)
Acabo de ducharme y me estoy vistiendo, no me arreglo mucho así que cojo unos vaqueros, unas supra, una gorra "DOPE" y una camiseta básica de mangas cortas.
-Mamá, salgo un rato-le digo mientras le doy un beso en la mejilla.
-Vale, a las diez aquí.
-Claro, te quiero.
Salgo con las llaves del coche, donde también están las de casa y cojo el skate. Me monto en el coche y le doy vida.

Llegué al parque, aparqué el coche y salí de él, no había nadie salvo dos o tres chicos haciendo skate en una de las rampas.
Cogí mi skate y me fui a una de las rampas que había en e parque, esperé a que viniese Katie, pero no tardó mucho. La vi, seguí patinando.
Se acercó a la rampa y se quedó esperando a que bajase, evidentemente no me iba a bajar aún, pero me cansé y me paré, sentándome en uno de los bancos de por allí cerca.
-Menos mal que bajaste pensé que me iba a quedar de pie todo el rato-dice Katie sentándose a mi lado muy pegada a mi.
-Tengo calor, ¿puedes echarte hacía allá?
Me miró extraña y se separó un poco de mi.
-Bueno, ¿que tal?
-Bien, pues.
-Oye, ¿hemos quedado para esto?-dice Katie algo molesta.
-No lo sé, has quedado tú.
-¿Te pasa algo conmigo?
-No.
-Estas muy raro.
-Estoy cansado.
-Pues cuando estés menos cansado me llamas-dijo levantándose para irse.
Suspiré, ahora mismo no tenía ganas de estar con nadie y menos con ella. Necesito saber que siente Emily hacía mi, así que cuando esté con Katie y ella mire hacía mi me besaré con ella, necesito ver su reacción, necesito ver si se pone celosa o sólo pasa. Necesito saber si le gusto.
No lo entiendo, no se por qué estoy pensando en ella constantemente, no sé el por qué, yo no he sido nunca así, nunca me había interesado tanto una chica, hasta que llegó ella. Hasta que me sonrió, hasta que me miró y se sonrojó, hasta que la besé, hasta que la toqué y sentí un escalofrío recorrer todos los sentidos de mi cuerpo, todos y cada uno de ellos. Podría pasar toda la vida mirándola, pero ¿esto es amor, o sólo sentimientos adolescentes? Una pregunta rondaba por mi cabeza, ¿la quería de verdad? Una segunda pregunta, ¿podría hacerla feliz? Una tercera, ¿lo dejaría todo por ella? Cuarta pregunta.

|Narra Emily|
Estoy con Ian, había salido a dar una vuelta con él.
-Quiero enseñarte algo-me dice agarrándome la mano y tirando de mi.
Estuvimos andando hasta llegar a una casa, supongo que sería la suya.
-Aquí es-dijo-es mi casa, quiero enseñártela-sonrió y me llevó hacía dentro.
Abrió con sus llaves y entramos, había alguien en el sofá.
-Emily, este es mi hermano, Cyrus.
Ese chico se giró y era todo lo contrario a Ian. Moreno, ojos oscuros y con el pelo peinado como el de Justin. Muy, muy atractivo.
-Hola-saludó con una sonrisa matante.
-Hola-dije dándole dos besos a los que me correspondió.
-¿Este es tu novio? Valla lo que te has echado-rió Cyrus.
Sonreí ante su comentario.
-Tu calla idiota-dijo Ian dándole un golpe en el hombro a su hermano.
-Bueno os dejo solos, que he quedado, adiós preciosa-dijo Cyrus.
-Adiós.
-Bueno subamos.
Ian me llevó hasta arriba y luego me enseñó su cuarto, esto va por mal camino.
-¿Que te parece?
-Me encanta, mola mucho y es cálido.
Era de un color beige precioso, los muebles marrones y blancos, la cama algo mas pequeña que una de matrimonio pero preciosa también, muy bien adornada.
Alguien me agarró de la cintura por detrás, pegándome hacía él, obviamente era Ian. Aunque no se por qué desearía que fuese otra persona.
-¿Te gusta?-susurra en mi oído.
Asiento con los ojos cerrados.
Comienza a darme pequeños besos en el cuello, muy lentamente, como disfrutando de momento. Un recuerdo a mi mente vino "vamos preciosa, aquí no no molestará nadie" esa era la voz de David, por qué me tuvo que venir su voz, su recuerdo. Me di la vuelta y me puse frente a Ian, aún cerrando los ojos, pasé mi mano por su cuello hasta llegar a su nuca y lo acerqué a mi con las dos manos, busqué sus labios y los besé delicadamente, abrió la boca y yo hice lo mismo. Otro recuerdo "vamos quítate la camiseta" otra vez esa voz. Esa entrecortada y ronca voz que hacía que mi vello se erizase. Agarró mi cintura fuertemente y me pegó a él lo mas que le permitía, anduvo hacía delante y me apoyó en la pared. Delicadamente como una muñeca de porcelana. Otro recuerdo se apoderó de mi mente "vamos quítate eso"..."joder, vamos hazlo"...."vamos preciosa, hazlo por mi"...."un golpe en la cabeza contra la pared y me dejó dolorida"...."me tiró a la cama y besó todo mi cuerpo".
Seguía apoyada en la pared, ahora con los ojos abiertos deseando que no fuera la misma situación que aquel horroroso día, pero otro recuerdo que acompañaba a la situación hizo que me apartase de Ian.
-¿Que te ocurre?-me pregunta.
-No estoy preparada-digo echándome hacía atrás en dirección a la puerta.
-Ven, de verdad, no vamos a hacer nada. Confía en mi.
Esas palabras rondaron por mi mente "confía en mi"...
Me acerqué a él y me senté en la cama a su lado, se acercó poco a poco a mí y agarró mi nuca echándome hacía atrás.
-Déjate llevar-susurró.
Besó mi cuello, mi cara, mis brazos, mis labios una y otra vez. Pero de nuevo vino a mi mente otro horrible recuerdo de lo que pasó aquella tarde "me quitó la camiseta"...."recuperé la cordura y me deshice de su agarre"...."¡déjame imbécil!"...."¡No me toques!". No aguanté mas y me quité de la cama, me puse la camiseta que momentos antes me quitó y salí de allí corriendo, sin mirar atrás, sin saber a donde iba, hasta que llegué a un lugar donde supe que estaba lejos de su casa, de aquella situación, lejos de él.
Llegué a un parque, un estanque, unos bancos y árboles, suficiente para llorar en paz.
Pero no alguien tenía que haberme seguido, porque sola no estaba.
-Eh, ¿que haces aquí?-me preguntan.
Giro mi cabeza y es Justin. No se si debería alegrarme o irme corriendo otra vez.
-¿Que haces tú aquí?-le respondo.
-Salía del parque de skate y te vi correr...
-¿Me seguiste?
-Aquí me ves.
-Pues ya puedes perderte...
-Antes respóndeme a la pregunta que te he echo antes, yo te he contestado-dijo poniéndose frente a mi.
-No quiero decírtelo...
-¿Es por lo de esta mañana?-me miró agarrándome de los brazos.
-En parte.
-¿Me lo cuentas?
Lo miré a los ojos, le agarré el brazo y tiré de él hasta llegar a un lugar más lejos de la carretera. Más privado.
---------------------------------------------------------------------