viernes, 31 de agosto de 2012

Capítulo 3

Otro día más que pasa para Emily, hoy es su primer día en su nuevo instituto y está muy nerviosa.
Se levanta de la cama y se va al baño, se arregla y luego vuelve a su habitación, donde se viste ( http://www.polyvore.com/primer_dia_de_clase_emily/set?id=57262060 )
Su madre la llama desde la planta de abajo.
-Emily, cariño, tu desayuno ya está en la mesa, baja cuando quieras.
Hoy es otro día que tendrá que aguantar a los nuevos profesores y soportar las miradas de sus compañeros.
Emily vuelve al baño donde se peina, dejándose el pelo liso y con una trenza recogiendo su flequillo.

Baja a toda prisa al comedor, donde su padre está leyendo el periódico tomándose el café tranquilamente.
Y su madre colocando las cosas en las estanterías, ella seguro que ya desayunó.
Emily se sienta en una de las sillas del comedor y engulle su desayuno tan rápido como puede, le quedan muchas cosas por hacer antes de irse al infierno de personas materialistas, también llamado instituto.

Después de desayunar sube de nuevo a su habitación y coge su mochila que está en una de las cajas, ayer fue su madre a por los libros de cada una de sus asignaturas.
No sabe que toca hoy así que lo mete todo en la mochila, se la cuelga en el hombro y baja de nuevo al salón.
-Ya estoy, mamá- dice no muy contenta.
-Tu padre se tiene que ir ya, así que te acercará al instituto.
-¿Aquí no nos vienen a buscar en bus?- pregunta sarcástica, Emily.
-Hija, no seas así, te lo pasarás muy bien ¿de acuerdo?- asegura su madre.
Suspira resignada y espera  a que su padre haya terminado y esté listo para llevarla a ese infierno.


Justin disfruta mientras, del desayuno que su madre le ha preparado con cariño mientras su tiempo corre.
Ya está vestido con unos pantalones vaqueros negros, una camiseta básica de tirantes con un dibujo en medio de color berenjena, unas supra del mismo color y una chaqueta vaquera.


















Sale con su maleta colgada al hombro, le da un beso en la mejilla a su mamá y sale de casa y se monta en su Range Rover.
(...)
-Hey tíos,-grita chocando los puños con todos.
-¿Que pasa bro?- pregunta retóricamente Ryan.
-Aquí andamos- dice contento.
-Eh, ¿has visto a la nueva?- pregunta Chaz
-¿La nueva?- dice Justin.
-Si tío, la chica nueva...se ha cambiado de instituto y se ha venido a este- dice en voz algo baja.
-Pues no la he visto...¿esta buena?- le pregunta a Chaz.
-Oh, si te contara.
-Cuenta, idiota- ríe mientras le pega un leve golpe en el hombro.
-Ya la verás, impaciente- dice Chaz frotándose el hombro.
El timbre sonó y entraron a clase, se sentaron en su respectivos sitios, hoy tocaba a primera hora Matemáticas. Dios que larga se iba a hacer la mañana. Aunque tenía curiosidad por saber como era la "nueva".
-Haber clase, hoy se ha incorporado una nueva alumna a nuestro centro, se llama Emily. Y quiero que la tratéis muy bien, nada de meteros con ella o hacerle trastadas, viene a estudiar..-pero no dejó acabar a la tutora de nuestra clase cuando se metió una de las chicas de la primera fila.
-Aquí va a estudiar bastante- rió y con ella media clase.
-Bueno...a lo que iba, que espero que la respetéis, ¿de acuerdo?- dijo la profesora- Adelante, Emily.
Dijo la profesora, y en ese momento entró la chica nueva de la que todos hablaban y que se quedaban cortos para explicar como era.
No estaba buena, estaba más que buena, le llamó demasiado la atención a nuestro Bieber.
Se lamió los labios y se fijo de arriba a abajo en el estilo de la chica. La verdad que tenía un cuerpo estupendo, en una escala del uno al diez, un 8, ¿pero que digo? Un diez y medio.
Miró a su lado, donde estaba Ryan sentado y le dijo en voz baja que se cambiase de sitio, que quería que se sentase a su lado, pero Ryan negó, no le iba a levantar a esta tía de nuevo.
-Bueno, Emily, siéntate donde quieras que vamos a seguir con la clase.
Esa chica buscó con la mirada un sitio y se sentó al lado de ¿Caitlin? Sí, esa chica, creo que se la tiró.
No paró en toda la clase de observar a la chica..a la tal Emily. Sí ese nombre no se le iba a olvidar jamás.


-Eh, Emily, Justin no para de mirarte- le dice la chica con la que se sentó.
-¿Quien es Justin?- pregunta curiosa.
-Ese de la última fila, el chico más popular del instituto.
-¿En serio? ¿Y?
-¿Como que "y"?
-Pues que no me parece tanto drama...-dice volviendo a la clase.
-Vamos tía, es el chaval que está mas bueno de todo el instituto,-suspira Caitlin- Y pensar que yo probé esos labios tan deliciosos...-dijo dejando la frase en el aire.
-¿Y por qué no estas con él?
-Él va a lo que va con las tías, no ha tenido novia, al menos que yo sepa- dijo observándole de reojo.
-Ah...-dice desinteresada Emily- Ese tipo de chicos no me gusta nada...se creen de todo y no son ni la mitad. Son unos creídos y unos materialistas, definitivamente, los odio.
-Si..bueno...ya. Después si quieres te presento a mis amigas ¿vale? Para que te vengas con nosotras y no estés sola.
-Vale- sonríe Emily.
Las clases pasan muy lentamente, y muy aburridas, no ha parado el tal Justin de mirarla ni un segundo, tenía la mirada clavada en cada gesto que hacía Emily, y eso a ella le incomodaba demasiado.
Hasta que la campana la salvó. Se levantó y recogió todo. Se fue con Caitlin ha dejar las cosas en su taquilla y dejó sus cosas, cogiendo el desayuno. Cerró la puerta y sin darse cuenta allí estaba el tal Justin, tocando los huevos. Le dio un susto de muerte, no se lo esperaba. Estaba apoyado en la taquilla de al lado y la miraba fijamente. Ella le devolvió la mirada y secamente le contestó.
-¿Quieres una foto? Dura mas- contestó molesta.
-Si tienes el honor de dármela....-sonrió pícaro Justin.
-Déjame pasar, me están esperando- dice intentando escaparse de la mirada de Justin.
-¿Y si no quiero?- pregunta acercándose a ella.
-¿Eres estéril?
-No- contesta confuso.
-¿Quieres serlo?
Este se echó hacía atrás y luego sonrió.
-No serías capaz.
Emily se acercó a él y le dijo.
-No me tientes....
Luego marchó con Caitlin y las demás al parecer estaban muy sorprendidas.
Cuando llegó al lado de Caitlin todas se partieron de risa, ella se quedó extrañada.
-¿Que ocurre?- preguntó.
-Eres la única que le ha plantado cara a Justin- dijo una de sus amigas y volvieron a reír.
-¿En serio?
Todas asintieron.
(...)
Se sentaron todas en uno de los bancos y Caitlin empezó a presentarlas.
-Pues mira, ella es Abey- dijo señalando a una rubia de ojos azules, con el pelo por los hombros- ella es Diana- señaló a una morena de ojos azules, con el pelo a la altura del de Emily- y ella es Ally-señaló a la tercera chica, rubia con ojos marrones.
-Pues encantada, yo soy Emily- sonrió.
Todas sonrieron y se dieron dos besos.

Pasaron las horas lentamente, Justin no paraba de mirar a Emily y ella se ponía nerviosa, ¿es que tiene monos en la cara?
Hasta que llegó la última hora y da la casualidad de que el único sitio libre de la clase era al lado de Justin, en la última fila. Emily se acercó y se sentó fríamente, sin decir nada. Justin se echó hacía atrás apoyado en el respaldo de la silla, y con la silla sobre las dos patas traseras.
Y seguía mirándola, de arriba a abajo, con el bolígrafo rondando su deliciosa boca. Justin pensaba una y otra vez como sería besar los labios de esa chica. Emily, sí ese nombre no desaparecerá de su cabeza.
Se pone recto y se acerca al oído de Emily echándole el aliento en este, ella se estremece y luego gira un poco la cabeza.
-¿Que crees que haces?- dijo seca.
-¿Yo? Nada- sonrió sin apartarse de su cara.
Estaban a centímetros el uno del otro, era muy incómodo para Emily, pero no para Justin.
-Nena, ¿te vienes esta tarde a mi casa?
Emily rió para sus adentros y contestó.
-Sí, claro...cuando esté muerta me paso- y dicho esto le guiñó el ojo.
Justin sólo sonrió y se alejó de ella, se puso recto y digamos que atendió a clase.

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CONTINUARÁ.
Espero que os guste y siento muchisimo el retraso, estaba deprimida y tampoco he tenido tiempo porque estaba votando a bieber en twitter.
POR FAVOR SI NO ESTÁS VOTANDO, HAZLO.
Con tan solo el Hastag #votebieber y este link: http://at.mtv.com/2Mz Puedes votar.
Tiene que ganar como sea.
Ahora, decid que os ha parecido la novela :)
Con dios <3

lunes, 27 de agosto de 2012

Capítulo 2

|Una semana después|
Emily se encuentra aún acostada en la cama, anoche no pudo dormir nada, sería por los nervios.
Su madre entra en la habitación y la llama, moviéndola un poco, ella abre los ojos lentamente y se estira.
-Ya tienes el desayuno abajo, cuando estés preparada, nos vamos- dice en un susurro su madre.
Ella se levanta y se dirige al año, se da una ducha para despejarse y luego se viste: http://www.polyvore.com/aeropuerto_emily_james/set?id=57196528
Baja a desayunar, mientras su padre lee el periódico y su madre limpia un poco la cocina.
Después de desayunar vuelve al baño, donde termina de arreglarse, se pinta un poco y se alisa el pelo.
Vuelve a bajar con las maletas y salen de allí en un taxi.
(...)
Llegan al aeropuerto ese sitio lleno de gente ansiosa, corriendo para no perder el vuelo, y de policías vigilando...
Siempre odió este sitio, sólo cuando se tenía que mudar como hacía ahora.
-Señores pasajeros, les informamos que el vuelo con destino a California saldrá dentro de diez minutos, por favor acudan a la puerta 29. Gracias- dijo una especie de voz.
Ellos corrieron hacía la puerta 29, y se subieron al avión. Emily cogió el asiento al lado de la ventanilla, se puso el cinturón, cogió su IPod y sus cascos y puso música.


Se mueve hacía un lado, luego al otro, hace la croqueta varias veces y se levanta, no puede dormir.
Mira la hora en el despertador, son las nueve de la mañana, suspira y cae de espaldas a la cama.
No sabe que hacer hoy, es un día como todos, aunque está pensando que puede ir a dar una vuelta con los chicos a la bolera a pasar el rato. Sería una buena tarde.
Se pone recto y se sienta en la cama, observa su habitación, dios, sigue todo desordenado, ayer se le olvidó por completo. Como suba su madre y lo vea así, se llevará un castigo muy grande.
Se levanta de la cama, se pone un pantalón de chándal por encima, ya que estaba en calzoncillos. Hace su cama y recoge como puede su habitación.
Baja a la cocina para prepararse el desayuno, espera no tener que hacérselo y que se lo haga su mamá, pero ella no está en la cocina.
Pone cara rara, le da pereza hacerse el desayuno él sólo. Pero que se le va a hacer.
Se dirige a la nevera y saca la leche, se sirve en un cuenco y luego le añade los cereales preferidos.
Coge una cuchara y se lo come apoyado en la encimera.
Siente como alguien abre la puerta de atrás que da al jardín y entra en la cocina, dirige su mirada allí y ve a su madre.
-Hola hijo- dice jadeando.
-Hola- contesta con la boca llena.
Se traga lo que tiene en la boca y pronuncia unas palabras.
-¿Que te ocurre mamá?
-Nada, que acabo de limpiar la piscina y estoy cansadísima, pensé que de eso te ocupabas tú- dijo secándose el sudor de la frente.
-Si...bueno, estaba dormido- se excusa.
-¿Recogiste tu habitación?
-Um....sí.
-Pues yo subí esta mañana cuando aún dormías y estaba desordenada.
Justin frunció el ceño, le habían pillado.
-Lo siento...se me olvidó completamente. Pero ya lo hice cuando me levanté- sonrió.
Esperando a que su madre le perdonase. Y funcionó.
-Ah por cierto, hoy voy a quedar con los chicos y puede que vallamos a la bolera- dijo llevándose una cuchara de cereales a la boca.
-Vale, pero que no pase otra vez lo de tu habitación, intenta mantenerla recogida al menos una semana- dice su madre entrando al salón.
Justin acaba sus cereales y deja el cuenco en el fregadero. Se va a su habitación, se quita el pantalón de chándal y se pone un bañador. Va a darse un baño en la piscina.


El avión aterrizó y Emily despertó, debido a su padre que la zarandeaba de un lado a otro.
Bajaron y cogieron un taxi. Los llevaron a la casa donde residirían hasta Dios sabe cuando. Empezaría sus clases pasado mañana en su nuevo instituto, no le hace nada de gracia empezar de cero de nuevo, pero ya no hay vuelta atrás.
Baja las maletas del taxi y se acerca al porche. La casa es bastante bonita, es algo así:

Deja las maletas en el porche y espera a que su padre abra la puerta, ella mientras observa el paisaje. Respira el aire puro, o no tan puro, de California.
El ambiente era cálido, era muy agradable y se estaba cómodo allí.
Cuando su padre abrió la casa, ella entró con sus maletas y observó la casa detenidamente, había una especie de entrada y a la izquierda estaba el salón, que era algo así:
Y justo a la derecha estaba el comedor:
Mas hacía delante hay una puerta a la derecha que conduce a la cocina:
Y todo recto conduce al jardín, con una piscina bastante grande, por así decirlo:
Sube a la planta de arriba corriendo y observa cada habitación, en una hay como una especie de cine, es para ver películas, en otra hay una cama de matrimonio, esa sería su habitación:
Sigue más adelante y abre otra puerta, es el baño.
Sigue el pasillo hasta llegar a otra dos puertas una enfrente de la otra, abre primero la de la izquierda y es una cama simple, sería la habitación de invitados.
Luego abre la otra de enfrente y hay otra cama de matrimonio, esa sería para sus padres.


Mientras tanto en la bolera....
-Oh tío, por uno no hago "strike"- grita Ryan cabreado.
Todos ríen, ahora es el turno de nuestro chico malo, Justin.
-Vamos, bro. Haber que sabes hacer esta vez- bromea Christian.
-Te callaré esa bocaza, Chris- dice cogiendo la bola pesada, la de diez kilos. Se concentra y corre hacía la pista y lanza el bolo, se queda en la misma posición que al lanzarlo y espera a que llegue.
Por suerte los cae todos y grita.
-Chúpate esa, Ryan- sonríe victorioso.
Ahora es el turno de Chaz, lleva muy pocos puntos, con lo cual va el último, nunca se le ha dado bien este juego, pero bueno alguna vez tendrá que ganar ¿no?
Coge la bola de nueve kilos, introduce los dedos en los agujeros y la mantiene firme cerca de su pecho. Coge carrera y lanza la bola, espera impaciente a que tire todos los bolos pero por desgracia sólo caen tres.
Se maldice por lo bajo y de nuevo coge otra bola, la roja haber si esta vez puede hacerlo con una que pese menos.
Se concentra y de nuevo corre y lanza con mas fuerza la bola. Esta vez los cae todos de una vez. aunque en dos tiros, algo es algo.
Y así pasan la tarde juntos, entre risas y mas risas.


Mientras en otro lugar de California, Emily sale a dar un paseo, para conocer un poco el lugar. La verdad es un lugar acogedor y agradable, no hay vecinos molestos y cree que puede vivir aquí perfectamente.
Pero lo que no sabe es que en esa misma calle por donde ella está paseando, en una de esas casa de dinero, vive un chico, que le llamará la atención, aunque ella no quiera, y ese chico es el que tú estás pensando ahora mismo.
Pero ese chico ahora mismo no se encuentra en su casa, con lo que no puede conocerlo, ni verlo. Pero pronto llegará esa ocasión. Tiempo al tiempo.
Mientras camina llega a un parque un poco solitario por no decir bastante, está lleno de patos y tiene un estanque a lo lejos, es muy bonito. Se acerca a uno de los bancos y allí se sienta, mientras manda con su móvil un mensaje vía whatsapp a todas sus amigas.
"Ya he llegado a California, y no veas como está esto de sólo, no tiene el mismo ambiente que allí en Chicago, os echo de menos"-decía en el mensaje.
Esto de estar sin sus amigas se hará muy raro, ya que no puede cotillear de nadie, ni hablar en persona. Aunque seguirá en contacto con sus amigas.
De repente ve pasar a un grupo de chicas, concretamente a tres de ellas, una de ellas está riéndose pero no sabe de quien, cuchichean en bajito, con lo que no puede oírlas. No le da importancia y sigue chateando con sus amigas.

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CONTINUARÁ.
Espero que os guste, no tenía mucha imaginación, lo siento.
Dejad vuestros comentarios en la foto. ¡Ah! y he creado una página para las que leen mi novela, uniros por favor. Os la dejaré en el comentario :)
Besos.

sábado, 25 de agosto de 2012

Capítulo 1

Hoy es otro aburrido día en el instituto para Emily.
Se levanta después de escuchar sonar su despertador, al que ya le esta cogiendo algo de manía.
Se levanta de la cama estirando cada músculo de su cuerpo, se dirige al baño para asearse.
Se cepilla el pelo y se lo recoge en una cola bien alta, luego se lava la cara y vuelve a su habitación, para vestirse e ir a clase.
Busca en su armario algo para ponerse y al final se decanta por algo así: http://www.polyvore.com/emily_james/set?.locale=es&id=57195874

Cuando acaba de vestirse baja a la cocina, donde la espera su madre con el desayuno preparado.
Se sienta en una de las sillas de la cocina y desayuna tranquilamente.
-Cariño, tenemos que hablar contigo...-le dice no muy convencida, su madre.
-¿Sobre que mamá?
-Verás....a tu padre le ha salido trabajo...
-¡Eso es genial!-dice ella muy contenta.
-No es tan genial...porque es en California.
Emily se quedó paralizada, tendría que dejar todo esto, todos sus amigos y amigas de aquí e irse a California, donde no conoce a nadie...eso no le gusta nada.
Se levanta muy enfadada de la mesa y va corriendo a su habitación.
¿Como pueden hacerle esto? Con lo que le costó hacer amigos cuando su padre las hizo mudarse de Irlanda.
Esto no le puede estar ocurriendo a ella.
Se sienta en su cama y esconde la cabeza entre sus manos, intentando no llorar, pero es algo en vano, porque al mínimo pensamiento de todo lo que tiene que dejar en Chicago le salen las lágrimas.

De repente llaman a la puerta, es su madre.
-¿Puedo pasar?
Ella no contesta, con lo que la madre se lo toma como un sí y entra.
-Mira cariño, se que te va a costar dejarlo todo aquí, pero le ha salido trabajo a tu padre fuera y tenemos que mudarnos, sólo queremos lo mejor para ti.
-Sí claro, si lo mejor es dejar toda una vida aquí por un misero trabajo que le hayan dado a papá en California- dijo bastante enfadada.
-Lo siento, ahora arréglate que tienes que ir al instituto.
Ella seguía cabreada, se fue al baño se secó las lágrimas y se cepilló los dientes. Seguía sin creer lo que ocurría, ¿como pueden mudarse así como así y dejarlo todo aquí? No lo comprendía.


Mientras tanto en California, Justin se preparaba para ir a clase. Se puso un pantalón vaquero blanco largo, unas supra negras, una camiseta blanca y su chaqueta de cuero negra. Se fue al baño y se peinó como siempre lo había echo. Luego bajó a desayunar con su madre.
-Buenos días, cielo-dijo su madre como siempre muy contenta.
-Buenos días madre sexy- le contestó este dándole un beso en la mejilla de su madre.
-Hoy tienes que recoger tu habitación ¿vale? No te lo quiero decir mas veces- soltó ella sin venir nada a cuento, lo que provocó una risa en Justin.
-Lo digo en serio Bieber. Tu cuarto tiene que estar recogido- dijo ella amenazándole con el dedo índice.
-Sí sí...lo recogeré- dijo Justin elevando las manos y encogiéndose de hombros.
-Ahora desayuna y a clase- dijo ella volviendo a lo suyo.
Se sentó a la mesa y desayunó, luego recogió lo que manchó y se dispuso a irse.
-Mamá, me voy- gritó desde la entrada dispuesto a irse.
Justin salió de su casa, cogió las llaves de su Range Rover que le regalaron por su décimo sexto cumpleaños, se sentó en los asientos tapizados y le dio vida.
Llegó a aquel instituto al que tenía tanto asco, se bajó del coche y fue con sus amigos que estaban en la puerta principal haciendo tonterías, como todos los días.
-Eh, bro- gritaron, Justin se giró y vio al rubito de ojos azules, Ryan.
Al cual saludó como siempre.
Chocó los puños a cada uno de los presentes.
Alguien le tocó la cintura por detrás, algo que hizo que Justin se estremeciera, se giró y vio a Katie.
La chica con la que se lió ayer por la tarde, ella sonrió, pero parece ser que nadie entiende que él sólo quiere a las tías para enrollarse, y para nada más. Este no mostró ninguna muestra de afecto, lo que hizo que Katie se extrañase y corrió con sus amigas hacía dentro del instituto.
Parece ser que nadie entiende a nuestro chico malo.


En otra parte del mundo, concretamente en Chicago.
-Sí chicas...me temo que no nos volveremos a ver- dijo Emily casi soltando una lágrima.
Todas corrieron a abrazarla, no querían separarse de su amiga, había influido demasiado y esto ahora sería algo que no superarían. Para Alli ella es lo mejor que ha pasado por su vida, para Lisa es la mejor amiga y la persona que le comprende y para Sam, pues Sam sin Emily no es Sam.
El timbre que anunciaba que acabó el descanso sonó y todas se levantaron y entraron a clase. Se sentaron en sus respectivos sitios y de nuevo a dar materia, aunque si lo piensa, ¿por que sigue dando materia si dentro de nada se iría? Esto no le serviría en su próximo colegio.


Justin seguía en su mundo, mientras la profesora de Mates daba clase el estaba entretenido mirando a una chica sentada en la primera fila, esa chica le ha llamado mucho la atención, y no ha tenido la oportunidad de hablar con ella.
Supongo que en el descanso lo hará.
Y como siempre dice "caerá a sus pies". Porque es otra de las miles de chicas que tiene a su alrededor, pero otra vez la irritante voz de la profesora lo saca de sus pensamientos.
-¿Verdad señorito Bieber?- le preguntó la vieja amargada.
-Sí, sí...-dijo poniéndose derecho en la silla y pasando de la profesora.
Esta suspiró, no sabía que hacer con él, era un caso perdido.
Volvió con su clase y él se volvió a sumergir en su mundo.
Y cuando se dio cuenta ya sonó el timbre del descanso, menos mal.

Salió al pasillo con sus amigos, se dirigió a su casillero y dejó la maleta y demás, cogió su desayuno y salió al patio. Buscó con la mirada a la chica de antes, que por cierto no sabía como se llamaba y lleva en su clase como un mes.
Por fin la ve en un banco sentada, se despide de los chicos y se dirige a ella.
Las amigas que estaban sentadas con ella se van riendo por lo bajo, por lo que Justin reacciona poniendo los ojos en blanco.
-Hola, preciosa- dice mientras se sienta con ella.
-Hola- dice tímida.
-¿Como te llamas?-pregunta el muy descarado.
-Pues me llamo, Nicole, y me sorprende que aún no sepas mi nombre ya que estas en mi clase- contesta ella algo molesta.
Pues si que tenía carácter la tal Nicole.
-Oye, ¿te apetece quedar esta tarde?- le dice sin vergüenza.
Ella hace el gesto como si se lo pensara y a los segundos responde.
-Me parece bien- sonríe.
Justin sonríe victorioso.
-Pues nos vemos en el parque de aquí en frente a las seis ¿te parece?- contesta risueño.
Ella asiente y Justin se levanta y se dirige a sus amigos.
Que fácil es ligar para él, como siga así el cielo lo tiene ganado. Aunque él piensa que ninguna chica puede resistirse a él y si alguna vez encuentra a alguna, no es humana.


Las clases pasan rápido para nuestra protagonista, Emily. Cuando llega a casa no dirige ninguna palabra a sus padres y se va directamente a su habitación, aún sigue enfadada.
Cuando está en ella tira la maleta a un lado y observa la habitación, había pasado tantas historias aquí, que se le hacía raro dormir en otro sitio, aunque en el plan que lleva seguramente tendrá que ir acostumbrándose.
Ella se llevo casi toda su infancia y parte de la adolescencia en Chicago, por eso le era extraño dejar este lugar, cuando ya se había acostumbrado a estar aquí.
Cogió cada póster que tenía en su habitación y los arrancó de la pared sin hacerles ningún daño. Cogió una caja de la mudanza que estaba escondida en su armario, que imaginó no tener que volverla a usar nunca y metió en ella todas sus cosas. Lápices, libros, pósters, todo lo que tenía en aquella habitación. Hasta que alguien llamó a su puerta e hizo que se sobresaltase.
-¿Quien es?- preguntó seria.
-Soy mamá, cariño.
Ella no contestó ahora mismo quería estar sola y recoger sus cosas.
Su madre entró y la vio recoger de tal manera que se entristeció, para ella tampoco era fácil dejar este lugar, había vivido aquí tanto tiempo que le pasaba igual que a Emily, le costaba dejar esto.
-Cariño, yo siento mucho todo esto...
-No sientas nada, es el trabajo de papá, hay que respetarlo-dijo de mala manera Emily- ¿Se puede saber cuando nos vamos?
-Dentro de una semana.
-Oh genial, me despediré de mis mejores amigas en tan sólo una semana, me parece muy bien-volvió a decir metiendo sus peluches en la caja.
-No hace falta que recojas todo ahora-dijo su madre aún triste por su hija.
-No mamá, prefiero recoger ahora y no tener que hacerlo dentro de una semana, no compliques mas las cosas por favor-dijo Emily secamente.
-¿No vas a comer?
-¿Para que? Ya lo haré en California-contestó Emily.
-¿No piensas comer en una semana?
-Puede ser.
Cuando ya no supo que meter mas en la caja se sentó entre un suspiro en la cama, se tapó la cara con las manos y apoyó los codos en sus rodillas. Esto era tan difícil para ella, todo esto la superaba.
Pensaba que ya había encontrado la estabilidad que necesitaba su familia. Pero estaba equivocada.
Su madre se acercó a ella y se sentó a su lado, le pasó el brazo por el hombro acariciándole la espalda.
-Se que todo esto te supera, pero tendrás que acostumbrarte-dijo su madre intentando tranquilizarla.
Ella no dijo nada, seguía sumergida en sus pensamientos.
-Mira mamá, sabes lo mucho que me cuesta hacer nuevos amigos. Y pensé por un momento que este era el final de las mudanzas...pero no. Tenía que venir quien fuese y darle a papá un trabajo en California-dijo sin ánimos.
-Lo sé hija, sé lo que te cuesta hacer amigos...pero si tenemos la oportunidad de un trabajo mejor, entiende que papá la aprovechará.
-¿Y no puede ser aquí?
-No Emily, lo siento-dijo su madre levantándose de la cama- Si tienes hambre abajo está tu almuerzo.
Y justo después de decir esto su madre salió de la habitación.
Ella suspiró y se echó hacia atrás en un suspiro.
No quería por nada del mundo irse de aquí.


Las seis, y todavía no se ha vestido nuestro protagonista. Quiere hacer esperar a la chica con la que se enrollará esta tarde, pero a él le da igual con tal de besar a otra chica más y hacerla feliz.
Se levanta de la cama y deja el móvil a un lado, se mete al baño y se desviste. Ahora se va a duchar.
En unos diez minutos y por no estar más tiempo en la ducha, sale con una toalla enrollada a su cintura. Se seca un poco y se echa su desodorante preferido. Luego se viste con un pantalón negro, unas supras rojas una camiseta blanca y una sudadera roja con la inicial de su apellido, la "B".
Después de vestirse vuelve al baño y se arregla el pelo, lo seca con el secador y lo deja tal y como está. No necesita hacerse nada.
Baja al salón y busca a su madre, pero no está, se dirige a la cocina y en el frigorífico ve un papel pegado. Lo lee.
"Justin, hijo. He salido a comprar varias cosas, pronto volveré, si necesitas dinero ya sabes donde hay. Besos, mamá"
Vuelve a pegar el papel en la nevera y sale pitando de su casa, se monta en su Range Rover, y le da vida.
(...)
Busca con la mirada a la tal Nicole, y la ve sentada en un banco impaciente, a Justin le sale una sonrisa.
Aparca su coche y sale de él.
A paso lento se va acercando al banco, el cual está de espaldas a él. Con lo que la chica no puede ver a Justin.
Este se acerca sigilosamente por detrás y le de un beso en el cuello, ella se estremece y se gira. Cuando ve a nuestro chico malo sonríe y se sonroja.
Él no está para nada nervioso, esto lo ha echo varias veces, así que no tiene de que preocuparse.
Se sienta con ella y pasa su brazo por detrás de esta. Ella lo mira con deseo, y él se va acercando poco a poco a ella. Hasta que juntan los labios. Llevan un ritmo lento entre los dos, ninguno tiene prisa, y la que más está disfrutando del beso es Nicole. Que por dentro están saliendo fuegos artificiales.
Hasta que una voz hace que los dos se separen. Era esa tal Katie, que al verlos besarse a gritado el nombre de Justin con mucho desprecio.
-¿Se puede saber que haces?-pregunta enfadada.
-Besarme con...¿Nicole eras? Sí, Nicole.
-Pero si estás conmigo-dice Katie mas enfadada.
Justin se empieza a reír a carcajadas, nadie sabe todavía que Justin sólo quiere a las tías para liarse con ellas, nada más.
-Katie...mira, yo no salgo contigo, lo de ayer fue sólo un beso-volvió a reír él.
Ella se cabreó y le pegó una bofetada que le quitó la risa. Se marchó corriendo y él se rió. ¿Es que nadie entiende, que no quiere novias?
Volvió a sentarse en aquel banco y siguió con lo que estaba haciendo.

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CONTINUARÁ.
Espero que os guste este primer capítulo, y espero tener muchos comentarios ¿va?
Se que es el primero y no me ha salido muy bien que digamos, pero os aseguro que mas adelante serán lo mejor.
Y bueno, esto es todo no voy a decir mas nada, besos.

Con dios <3

viernes, 24 de agosto de 2012

Introducción.

Él, el chico con que toda chica desea, el chico que hace volver loca a medio instituto. Justin, Justin Bieber.
Es el chico más popular del instituto, con tan sólo 17 años ya causa furor entre todos. Tiene un estilo único, es un chico rebelde, no le importan los demás, sólo es él, él y él. Tiene el pelo rubio, y ojos marrones como la miel, es mas o menos del mismo color que su pelo. Lo lleva peinado siempre en punta con su flequillo que vuelve locas a todas.
Y están sus amigos que son un gran apoyo para Justin. Le ayudaron con la separación de sus padres. Entre todos son cuatro; Ryan, uno de los mejores amigos de Justin, es un chico rebelde igual que él, pero no es tan egocéntrico como nuestro protagonista. Le gustan mas las chicas, es un ligón, si se le mete alguien entre ceja y ceja hasta que no acaba con ella no para. Tiene el pelo rubio y tiene un estilo al de Justin, sus ojos son azules y son preciosos. Luego esta Chaz, es un chico simpático y es un gran apoyo para Justin, no es para nada egocéntrico, es un chico con el que puedes conversar aunque cuando esta alrededor de sus amigos cambia radicalmente. Su pelo es moreno y largo. Sus ojos son mas oscuros que los de Justin. Y Christian, el pequeño de todos, Justin y él son amigos desde pequeños, se llevan extremadamente bien. Tiene el pelo castaño claro tirando a rubio, sus ojos son de un castaño precioso.


Ella, una chica introvertida, estudiosa y le encanta salir con sus amigas a divertirse. Tiene el pelo largo mas o menos por la cintura, rubio y unos ojos azules que impactan al verlos. Ha tenido como dos relaciones largas, pero fueron ellos quien la dejaron por otras más fáciles. Ella hoy en día ha cerrado su corazón, no se ha vuelto a enamorar jamás después de dos años antes de que su relación con David no funcionase. Ella creía que él era el amor de su vida, pero se equivocaba.
Ella es Emily, Emily James.
La chica sencilla que busca a su príncipe azul, aunque pronto se encontrará con el típico chulo, que aunque ella no quiera la hará cambiar totalmente de opinión.
Y os preguntaréis ¿que edad tiene nuestra otra protagonista? Pues ella tiene tan sólo 16 años, como sus amigas.
Sus amigas son tres. Una de ellas se llama Lisa, es una chica simpática y estudiosa al igual que ella, pero no es nada introvertida, ella es muy sincera y dice siempre lo que piensa. Aunque aveces no piense lo que dice. Su pelo es corto mas o menos por encima de los hombros y moreno, sus ojos son de un marrón mezclado con verde, muy bonitos. Luego está su otra amiga, bueno mejor amiga, se podría decir que es en la que mas confía Emily. Se llama Allison, aunque para las amigas es Alli. Es la típica chica revoltosa y extrovertida, le encanta ir de fiesta y pasárselo bien, aunque a la hora de confiar secretos es muy cuidadosa. Su pelo es moreno y tiene una media melena, que resaltan mucho los ojos azules de Alli.Y por último está Samantha, para sus amigas y amigos Sam. Es una chica como Emily, aunque a veces puede estar muy loca, es responsable, estudiosa pero no tanto como Lisa y Emily. Y le encanta charlar de chicos, la vuelven loca.

La diferencia entre estos personajes es que viven en lugares distintos.
Justin, es de California. Vive allí con su familia y amigos.
Y Emily es de un pequeño pueblo a las afueras de Chicago, aunque pronto se mudará por problemas trabajo a California. Donde conocerá gente nueva y puede que encuentre el amor de su vida, pero no como ella se esperaba.

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